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“Narnia queda acá nomás”

Por Willy Oviedo

Hay libros que describen mundos de fantasía donde todo funciona por arte de magia. Alicia en el País de las Maravillas, Narnia, El Mago de Oz. Lugares donde la lógica se dobla, las reglas se acomodan y los personajes viven convencidos de que habitan un reino perfecto… hasta que alguien corre la cortina.

En Corrientes, últimamente, pareciera que estamos leyendo uno de esos libros.

No hace mucho vivíamos en la provincia donde —según se repetía— teníamos al gobernador con mejor imagen del país, al intendente con mejor imagen del país, y ahora al senador con mejor imagen del país. Un ranking de virtudes tan impecable que ni Tolkien se animó a escribir algo así.

También se decía que liderábamos el salario docente del NEA, una frase que sonaba a pócima mágica: repetila tres veces y la realidad desaparece.

Y ahora, la última maravilla del reino encantado: resulta que no tenemos la tarifa energética más cara. De 28 cuadros tarifarios del país, estamos en el puesto 17. Un hallazgo digno de crónica fantástica: “No somos los más caros… ¡festejen, súbditos!”

Tal vez por eso se entiende que el aumento anunciado sea “solo” del 6%. En un mundo de fantasía, 6% es un montón. En el mundo real, es una bofetada.

Mientras se celebra este descubrimiento mágico, afuera no hay unicornios: hay docentes en el puente, muchas de ellas mujeres, madres, sostén de hogar, que no llegan a fin de mes. Ellas no viven en Narnia. Ellas no fueron invitadas al banquete de los rankings perfectos. Ellas pagan la luz, el gas, el colectivo, la comida. Ellas no leen cuentos: viven la realidad.

Cuanto más se insiste en que todo está bien, más evidente se vuelve que estamos dentro de un relato que no coincide con lo que pasa afuera de las páginas.

Y en algún momento, como en todos los libros de fantasía, alguien tiene que cerrar el libro y volver al mundo real.