El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, consolidó esta semana una agenda de alto perfil político y económico que lo llevó desde Rosario hasta Buenos Aires, posicionando a la provincia en el debate nacional sobre federalismo y desarrollo agroindustrial. En un encuentro clave con su par santafesino, Maximiliano Pullaro, ambos mandatarios ratificaron la necesidad de fortalecer a los municipios como «la primera línea de fuego» ante la crisis económica.

En el marco de «La Noche de los Intendentes» organizada por la Red de Innovación Local (RIL) en Rosario, Valdés y Pullaro coincidieron en que la articulación entre provincias es vital ante la caída de recursos nacionales. Valdés recordó su paso como intendente de Ituzaingó para enfatizar que la eficiencia administrativa debe nacer en las comunas. Además de la gestión, la seguridad y la educación fueron los pilares del diálogo, donde el mandatario correntino subrayó la importancia de llevar la universidad al interior para frenar el desarraigo juvenil.
De regreso en suelo correntino, específicamente durante la Expo Búfalo en Riachuelo, Valdés abordó la realidad financiera de la provincia. A pesar de reconocer que la coparticipación sigue en caída, el Gobernador llevó tranquilidad a los trabajadores estatales y jubilados:
La agenda económica tuvo su epicentro en Jonagro 2026 (Buenos Aires) y en el encuentro de FECORR en Virasoro. Bajo la premisa de «invertir, producir y exportar», Valdés defendió el potencial forestoindustrial y ganadero de Corrientes. Destacó que existen actualmente cuatro o cinco proyectos para ampliar la capacidad de faena en mataderos municipales y privados, buscando que la materia prima correntina salga al mundo con valor agregado.
«El trabajo conjunto público-privado es la única herramienta para transformar Corrientes», sostuvo el mandatario, quien busca consolidar reglas de juego claras para atraer capitales en un escenario nacional de incertidumbre.