Una dramática sucesión de acontecimientos viales en la noche de este sábado terminó con la vida de un hombre sobre la Ruta Provincial N° 27, en jurisdicción de la localidad de Santa Lucía. El siniestro, caracterizado por una combinación de factores mecánicos, fallas de visibilidad y una colisión previa, generó un despliegue inmediato de las fuerzas de seguridad y de salud de la zona, que constataron el fallecimiento de la víctima en el mismo lugar del hecho.

El episodio se desencadenó minutos antes de las 20:30 de la noche a la altura del kilómetro 105 de la mencionada arteria provincial. De acuerdo con las primeras reconstrucciones logradas por el personal de la Comisaría Distrito Santa Lucía, la cinta asfáltica se convirtió en el escenario de una doble colisión que resultó imposible de sortear para los conductores involucrados debido a las condiciones del entorno.
Las primeras precisiones del caso indican que, momentos antes de la tragedia definitiva, se habría producido un fuerte impacto entre dos motocicletas que circulaban en sentido norte a sur. Como consecuencia directa de este primer roce o choque en cadena, uno de los conductores perdió el control de su rodado y cayó pesadamente de manera directa sobre la calzada, quedando tendido e indefenso en medio de la vía de circulación.
Testigos y peritos coincidieron en señalar que ese tramo específico de la Ruta 27 se caracteriza por una escasa iluminación artificial, un factor que eleva drásticamente el riesgo de transitabilidad durante los horarios nocturnos y que reduce al mínimo el tiempo de reacción de los automovilistas ante cualquier imprevisto sobre el pavimento.
En esa delicada circunstancia, una camioneta Ford de color bordó (dominio DFL 887), dedicada de manera habitual al flete de verduras y conducida por un ciudadano identificado como Marcelo Adrián Ramírez, avanzaba por la ruta en idéntica dirección (de norte a sur). Ante la falta de luz y la presencia sorpresiva del cuerpo en la ruta, Ramírez no logró divisar a tiempo al motociclista accidentado.
A pesar de los intentos de maniobra, el vehículo mayor terminó arrollando al hombre, cuyo cuerpo quedó atrapado debajo del chasis del rodado. Al arribar las ambulancias y las patrullas policiales de Santa Lucía, los profesionales médicos confirmaron que la persona atropellada ya no presentaba signos vitales, procediéndose de inmediato a preservar la escena para las tareas científicas.
Tomó intervención directa en el caso la Fiscalía de turno de la jurisdicción, disponiendo el inicio inmediato de las causas correspondientes. Entre las primeras medidas de rigor, se le practicó el test de alcoholemia al conductor de la camioneta fletera, el cual arrojó un resultado de 0,00 gramos de alcohol por litro de sangre, descartando de plano cualquier estado de ebriedad al volante.
Los peritos mecánicos del Equipo Técnico de la Unidad Regional trabajaron intensamente en el lugar del siniestro para recabar indicios, huellas de frenada y evaluar los daños de los rodados. Las autoridades policiales continuaban abocadas durante la madrugada tanto a determinar fehacientemente cómo ocurrió la colisión original entre las dos motocicletas como a establecer la identidad de la persona fallecida.