La madrugada del domingo se tiñó de sangre en pleno centro de la localidad de San Cosme. Un hombre de 52 años, de apellido Coutada, terminó con la vida de su hijastro, Cristian Romero (32), tras una violenta discusión que escaló hasta el uso de armas blancas. El hecho ocurrió en una vivienda ubicada frente a la plaza principal, a escasos metros de la iglesia y la comisaría local.

Según las primeras investigaciones y testimonios de familiares presentes, el conflicto se originó por ruidos molestos y el consumo de sustancias por parte de Romero. Tras varios pedidos de su padrastro para que bajara el volumen de la música, el joven —quien poseía antecedentes penales y problemas de adicciones— habría tomado un machete con intenciones de atacar a Coutada.
La mecánica del hecho y la hipótesis de legítima defensa En medio del forcejeo y ante la inminente amenaza del arma blanca, el padrastro habría sujetado a Romero por el cuello, provocándole la muerte por asfixia en el lugar. Efectivos de la comisaría local, alertados por los ruidos, llegaron de inmediato y procedieron a la demora de Coutada, quien no opuso resistencia.
La fiscal Gabriela Ibarra, titular de la UFIC, ordenó el secuestro del machete y las pericias correspondientes. Fuentes judiciales indicaron que los testimonios coinciden en que el hombre actuó para resguardar su integridad física ante el ataque armado.
Situación procesal Debido a la falta de calabozos en San Cosme, el acusado fue trasladado preventivamente a Paso de la Patria. Se espera que en la jornada de hoy preste declaración indagatoria. De confirmarse que se trató de un caso de legítima defensa, el hombre podría recuperar su libertad en las próximas horas, mientras continúa el proceso legal para esclarecer los detalles finales del fatal desenlace.