Tras una demora de 48 horas debido a las inclemencias climáticas en el Atlántico Sur, el séptimo contingente de excombatientes correntinos finalmente pisó suelo malvinero el lunes. La delegación, compuesta por 20 veteranos y dos periodistas, inició sus actividades de honor con una visita cargada de simbolismo al Cementerio de Darwin, donde rindieron tributo a los camaradas caídos.

El viaje, que partió el viernes 10 de abril, debió postergar su aterrizaje hasta el lunes, un retraso que solo intensificó la carga emocional de los protagonistas. Durante el sobrevuelo de las islas, las historias de trinchera comenzaron a aflorar, marcando el inicio de un proceso de sanación que los veteranos definen como «reparación para el alma».
Uno de los testimonios más potentes recolectados por el periodista enviado, Lisandro Moreira, es el de Fidel Gómez, veterano de San Luis del Palmar. Gómez, quien combatió en el Monte Harriet, reflexionó sobre la cruda realidad del regreso al continente.
«Al regresar, mi mamá me salvó la vida», afirmó Gómez, destacando que el amor y la comprensión familiar fueron las únicas herramientas que permitieron su reinserción tras el estruendo y el frío de las islas.
Con el cielo finalmente despejado, el contingente tiene previsto visitar hoy el Memorial de Fitz Roy, lugar de gran relevancia histórica por los sucesos de junio de 1982. Este viaje no solo busca recorrer los escenarios de combate, sino poner en valor el rol de las familias correntinas como el soporte fundamental que mantuvo en pie a los soldados tras la guerra.