El gobernador Gustavo Valdés continuó su agenda en el interior provincial, visitando la ciudad de Saladas para inaugurar 6 kilómetros de pavimento y realizar la entrega de 30 viviendas del Instituto de Viviendas de Corrientes (INVICO) a familias locales. El acto destacó la decisión del Gobierno provincial de utilizar recursos propios para sostener la inversión pública ante la falta de financiamiento nacional.

Al tomar la palabra, Valdés se lamentó que «hoy una vivienda cuesta muchísimo y es muy difícil acceder a una, al igual que un crédito para construir una». Recordó que el Gobierno nacional anterior no enviaba recursos por discriminación política y que, ante el abandono, la Provincia creó el Programa Oñondivé, que ya suma 170 unidades a entregar y 500 en construcción.
Con respecto a las 30 casas entregadas, el mandatario señaló que la actual gestión del presidente Javier Milei «no cree en la construcción de las viviendas», por lo que la Provincia decidió asumir la responsabilidad que era del Fondo Nacional de Viviendas. Estas casas habían quedado con solo un 33% de su construcción, pero el Gobierno provincial «puso los recursos» para finalizarlas.
El interventor del INVICO, Lizardo González, detalló que el financiamiento para terminar estas 30 unidades del programa Casa Propia fue 100% del Gobierno provincial, con una inversión superior a los $2 mil millones de pesos. Las viviendas son de 64 m² y cuentan con 2 habitaciones, paredes bioclimáticas y acceso integral, «mejorando la calidad de vida en este caso de 30 familias de Saladas».
Valdés aseguró que se seguirá trabajando en la ciudad, ya que Saladas «tiene una demanda habitacional de 500 aproximadamente», y la Provincia debe tomar la responsabilidad de la construcción.
Finalizada la entrega de viviendas, Valdés se dirigió a las calles Días Colodrero y Paseo Costero para inaugurar 6 kilómetros de pavimento (49 cuadras). El gobernador remarcó que Corrientes logró «resolver un dilema histórico» y hoy puede «asfaltar cualquier punto de la provincia con máquinas y personal propio».
Valdés evocó la decisión política de potenciar la capacidad interna de Vialidad, luego de encontrar la primera planta asfaltadora provincial inutilizada. «Nos decían que no íbamos a poder, que una planta así era impensada para el Estado… Y lo hicimos», enfatizó, destacando el rendimiento en la recuperación y compra estratégica de maquinaria que permite hacer obras «bien, barato y con corrección», a menos de la mitad del costo que en el sector privado.
El presidente de Vialidad Provincial, Luis Cardoso, precisó que el cordón cuneta se hizo con colaboración municipal, y que la compra estratégica de la CMI permitió bajar los costos. Valdés concluyó pidiendo un aplauso a los trabajadores de Vialidad y exhortó a las administraciones locales a seguir trabajando con responsabilidad para que haya asfalto «en cada uno de los municipios».