Tras una jornada de intensas negociaciones en el Congreso, el oficialismo logró dar un paso decisivo para la reforma laboral al obtener el dictamen de mayoría con 44 firmas. El plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda estuvo marcado por una fuerte impronta local, ya que fue presidido por el diputado correntino Lisandro Almirón, quien junto a Bertie Benegas Lynch, coordinó el debate que llevará el proyecto al recinto de la Cámara de Diputados este mismo jueves.

El texto que llegará al debate parlamentario no es el original, sino una versión consensuada que debió ceder ante las presiones de los bloques «dialoguistas». Entre las modificaciones más sensibles para los trabajadores, se destaca la eliminación del artículo 44. Este punto resultaba polémico ya que afectaba directamente las licencias médicas por enfermedad y accidentes de trabajo, proponiendo fuertes descuentos salariales que finalmente fueron descartados para asegurar el acompañamiento de los aliados.
Otro de los focos de conflicto que persiste en la letra chica es el Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Diversos legisladores han manifestado su preocupación, advirtiendo que este fondo podría comprometer recursos estratégicos de la ANSES para el pago de indemnizaciones. Esta situación genera una alerta particular en provincias como Corrientes, debido al posible impacto negativo en las cajas previsionales no transferidas, un tema de histórica sensibilidad para el federalismo económico.
En cuanto a la representación local en la Cámara Baja, el mapa de votos parece estar definido. De los siete diputados nacionales que representan a Corrientes, cuatro ya confirmaron que acompañarán el proyecto oficialista. Este respaldo es visto como un gesto de gobernabilidad, aunque las voces críticas advierten sobre las consecuencias a largo plazo en la estabilidad del empleo privado en la región NEA.
De obtener la media sanción en la jornada de hoy, la iniciativa se trasladará al Senado para su sanción definitiva. No obstante, el camino no está libre de obstáculos: la Cámara de origen conservará la potestad de aceptar o rechazar las modificaciones que la Cámara Alta pueda introducir, lo que anticipa semanas de alta tensión política y legislativa.
Para el ciudadano correntino, esta reforma no es solo un debate de oficinas porteñas. El cambio en las reglas de indemnización y la gestión de fondos previsionales impactará directamente en las contrataciones de las pymes locales y en la sustentabilidad de los jubilados provinciales, sectores que siguen con atención el minuto a minuto de la votación.