Con el objetivo de simplificar trámites administrativos, reducir costos operativos y promover la actividad económica en la ciudad, ingresó al Concejo Deliberante de Goya un proyecto de ordenanza que busca eliminar la exigencia de la Libreta Sanitaria como requisito obligatorio para el ejercicio laboral y la habilitación de locales comerciales. La iniciativa, presentada por los concejales Nahuel Cabrol (LLA) y Valeria Calvi (UCR disidente), pasó a estudio de las comisiones de Salud y Legislación tras tomar estado parlamentario en la última sesión ordinaria.

La propuesta se alinea con una tendencia de modernización administrativa que vienen adoptando diversos municipios del país, orientada a desburocratizar los procesos de contratación y apertura de unidades de negocio. Hasta la fecha, la tramitación y renovación periódica de este documento representaba una carga de tiempo y costos tanto para el trabajador independiente como para el comerciante pyme que busca formalizar su emprendimiento.
Uno de los ejes centrales del proyecto radica en distinguir la burocracia administrativa de la verdadera prevención sanitaria en la cadena alimentaria. De aprobarse la norma, la Libreta Sanitaria dejará de ser exigida para la apertura de comercios o tramitaciones municipales generales; sin embargo, las autoridades remarcaron que esto no implica desatender la seguridad ni la higiene de la población.
Para aquellos sectores vinculados a la gastronomía, elaboración, transporte y venta de comestibles, continuará siendo de cumplimiento estricto y obligatorio la obtención del Carnet de Manipulador de Alimentos. Esta exigencia se rige por el Código Alimentario Argentino y garantiza que los trabajadores cuenten con la capacitación técnica indispensable para el manejo seguro de los insumos.
El texto contempla además una cláusula de transición para no perjudicar a quienes ya hayan realizado las gestiones este año. En este sentido, las Libretas Sanitarias que se encuentren vigentes al momento de la eventual promulgación de la ordenanza mantendrán plena validez legal hasta la fecha de su vencimiento original, sin necesidad de realizar trámites adicionales.
Por su parte, el Departamento Ejecutivo Municipal deberá llevar adelante un proceso de reestructuración en sus áreas de Inspección General y Bromatología para adecuar los sistemas de fiscalización a las nuevas directivas. Las inspecciones en locales comerciales continuarán enfocarán en la infraestructura, la higiene del establecimiento y el control de la mercadería, eliminando la exigencia del cartón sanitario para el personal no abocado al rubro alimenticio.
El debate legislativo que comenzará en comisiones busca evaluar el impacto de esta medida en la economía goyana. Dirigentes del sector comercial y pyme venian señalando que la superposición de requisitos burocráticos solía operar como un desincentivo para la formalización del empleo y el inicio de pequeñas actividades independientes.
De lograr el despacho de comisión y su posterior aprobación en el recinto, Goya avanzará hacia un esquema de habilitaciones más ágil, eliminando trabas redundantes para el empleo ordinario y concentrando los controles sanitarios exclusivamente en aquellas actividades que representan un riesgo real para la salud pública.