La recolección de residuos sólidos urbanos en Goya ingresó formalmente en una etapa de discusión estructural dentro del ámbito legislativo. Tras semanas de persistentes reclamos vecinales en diversos puntos de la ciudad debido a las marcadas demoras en las frecuencias de recolección y zonas sin cobertura, el concejal Antonio «Tony» Mazzaro (ELI) presentó un Proyecto de Resolución que busca cambiar de raíz el modelo de gestión ambiental del municipio. La iniciativa propone autorizar al Departamento Ejecutivo Municipal (DEM) a avanzar en una licitación pública para otorgar la concesión del servicio a una empresa privada.

El planteo del legislador pone el foco sobre el desgaste de la actual estructura estatal que lleva adelante la Dirección de Servicios. El texto legislativo ingresado expone sin rodeos que la prestación actual presenta severas deficiencias en frecuencia y cobertura, una situación que, según argumenta el autor del proyecto, ya comenzó a tener un impacto negativo directo sobre la higiene urbana, el orden del espacio público y la salud de la población goyana.
La propuesta para abrir el juego al sector privado se fundamenta en la necesidad de una modernización operativa que el Municipio, bajo las actuales condiciones económicas, encuentra dificultosa de financiar con recursos propios. Mazzaro destaca en su argumentación que el traspaso a manos privadas permitiría optimizar recursos de las arcas públicas locales, incorporar una flota de camiones compactadores moderna y, en el mediano plazo, reducir los costos operativos fijos que actualmente afronta la administración del intendente Mariano Hormaechea para el mantenimiento de talleres, personal y combustibles.
El proyecto de resolución detalla las condiciones técnicas mínimas que el Ejecutivo local deberá incluir en el pliego de bases y condiciones en caso de avanzar con la privatización. Entre los requisitos exigidos a las firmas oferentes se destaca la obligación de disponer de una flota mínima de camiones compactadores equipada con sistema de monitoreo satelital GPS en tiempo real, establecer esquemas rígidos de frecuencias tanto para la zona urbana como para los parajes de la zona rural, y la disposición final de los desechos en una planta de transferencia o relleno sanitario debidamente habilitado.
Uno de los puntos más sensibles para el vecino de Goya, y que suele ser el origen de los minibasurales a cielo abierto tras las jornadas de lluvia o fines de semana largos, también fue contemplado en la letra chica de la propuesta. La iniciativa exige de manera taxativa que la futura prestataria privada presente un «Plan de contingencias» estricto para garantizar la recolección obligatoria durante días feriados, emergencias climáticas y jornadas de precipitaciones intensas, situaciones que hoy suelen paralizar o retrasar los recorridos estatales.
La propuesta faculta al Intendente para adjudicar la concesión a la empresa que acerque la oferta más conveniente en términos de precio, antecedentes comerciales y cumplimiento de normativas ambientales vigentes. De esta manera, el debate por el destino de la basura de la ciudad promete convertirse en el eje de las próximas comisiones parlamentarias, abriendo interrogantes sobre el futuro del personal municipal que hoy cumple esas funciones y el costo fiscal que representará para los contribuyentes el nuevo canon mensual privado.