La cúpula de la Policía de la Provincia de Corrientes se encuentra nuevamente en el ojo de la tormenta tras confirmarse la participación de dos miembros de la institución en el robo de una motocicleta en la ciudad Capital. El hecho fue ratificado públicamente por el propio Jefe de la fuerza, Comisario General Miguel Ángel Leguizamón, luego de una serie de allanamientos y tareas de investigación que permitieron recuperar el rodado sustraído y desentramar la responsabilidad de los uniformados.

La causa tuvo su origen el pasado 24 de julio a partir de la denuncia por la sustracción de una motocicleta Honda CG Titan de 150 centímetros cúbicos. Las pesquisas lideradas por la División de Investigaciones de la Policía provincial derivaron en un despliegue operativo concretado este jueves en la zona del barrio San Gerónimo, donde los agentes lograron divisar el vehículo denunciado mientras circulaba por la vía pública.
Al advertir la presencia de la patrulla policial, el conductor de la moto intentó eludir el control acelerando de forma intempestiva. En medio de la maniobra evasiva, embistió a los efectivos que intentaban cerrarle el paso, perdió el control del rodado y cayó sobre la cinta asfáltica. Sin embargo, el sospechoso continuó su huida a pie hacia los terrenos baldíos colindantes con el campus de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE).
Pese a la intensa persecución desplegada por los uniformados a través de los pasillos de la zona conocida como La Eragia, el individuo logró perderse en el monte. En el marco del mismo operativo, la Justicia logró aprehender a otro hombre que habría actuado como cómplice en la maniobra delictiva, mientras que las autoridades mantienen la búsqueda del sujeto que escapó a pie y permanece en condición de prófugo.
El avance de la investigación dio un giro determinante tras el análisis de las cámaras de seguridad públicas y privadas instaladas en las inmediaciones del lugar del hecho. Gracias al registro fílmico, los peritos lograron individualizar al autor del robo, confirmando que se trata de un integrante de la Policía de Corrientes. Según precisó el Comisario General Leguizamón, dicho personal ya se encontraba apartado de sus funciones desde comienzos del corriente año 2026 por faltas graves incompatibles con el ejercicio del cargo.
Asimismo, las actuaciones permitieron identificar a un segundo funcionario policial involucrado en el entramado ilícito. Respecto de este último, la cúpula policial aclaró que ya arrastraba una suspensión de haberes e inhabilitación del servicio desde el año 2025. Desde la Dirección de Asuntos Internos informaron que se abrieron de inmediato los sumarios administrativos correspondientes para tramitar la expulsión definitiva de ambos involucrados y remitir las actuaciones completas a la sede judicial.
Este grave episodio de inseguridad urbana e inconducta policial se suma a un antecedente reciente que genera fuerte preocupación en la sociedad correntina. Pocas semanas atrás, una oficial de la Policía provincial fue detenida en el marco de un operativo encabezado por fuerzas federales, acusado de integrar una organización dedicada al narcotráfico tras el hallazgo de más de 40 kilos de cocaína en una propiedad de su pertenencia.
La reiteración de hechos delictivos protagonizados por integrantes del personal policial reabre el debate sobre la rigurosidad en los controles internos, las evaluaciones psicológicas y la efectividad de las sanciones administrativas dentro de la institución provincial. Mientras tanto, la Fiscalía de Instrucción en turno continúa recolectando elementos probatorios para dictar las órdenes de detención pendientes y llevar a los involucrados ante la Justicia penal.