En la madrugada de este jueves, el oficialismo y los bloques dialoguistas lograron imponerse al kirchnerismo y aprobaron en general la ley de reforma laboral por 42 votos a favor y 30 en contra. La sesión, que comenzó el miércoles al mediodía, estuvo cargada de tensiones tanto dentro del recinto como en las calles, donde se registraron incidentes aislados durante la movilización de la CGT.

La estrategia de la Casa Rosada para destrabar la ley consistió en aceptar modificaciones de último momento que «suavizaron» el texto original, logrando así el acompañamiento de la UCR y sectores del peronismo federal.
El senador correntino y presidente del bloque de la UCR, Eduardo Vischi, fue una de las voces clave en el cierre del debate. Vischi defendió la ley argumentando que busca terminar con los «abusos de algunos sindicatos que ahogan a las empresas» y aclaró que el nuevo sistema de fondos busca dar previsibilidad tanto al trabajador como al empleador. Por su parte, el bloque kirchnerista, liderado por José Mayans, votó en bloque contra la iniciativa tildándola de «inconstitucional».
¿Qué sigue? El proyecto fue girado de inmediato a la Cámara de Diputados. El Gobierno confía en una sanción definitiva rápida antes de que termine el periodo de sesiones extraordinarias.