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La nafta subió más del 10% y los combustibles premium ya superan los $2.000

La escalada bélica en Medio Oriente tras los ataques del pasado 28 de febrero ha desatado lo que la Agencia Internacional de Energía (IEA) califica como la «mayor crisis energética de la historia». El bloqueo del Estrecho de Ormuz ha afectado el flujo de 20 millones de barriles de petróleo diarios, disparando el precio del crudo de $70 a picos de $120 dólares por barril.

En Argentina, y particularmente en el interior, el impacto fue inmediato. Durante las primeras tres semanas de marzo, las petroleras aplicaron aumentos de hasta el 12%, llevando a los combustibles de grado premium a romper la barrera psicológica de los $2.000 por litro.

Las tres caras de la crisis en nuestra región:

  1. Góndolas y Alimentos: Consultoras estiman que por cada 10% de aumento en el combustible, la inflación general sube un 0,4%. Esta semana, proveedores de supermercados en Goya ya reportaron subas preventivas de entre el 2% y 3% debido al mayor costo del flete.
  2. El Campo y la Cosecha: Goya y sus alrededores inician la etapa fuerte de logística agrícola. El encarecimiento del gasoil y la suba del 40% en la urea (fertilizante clave) elevan los costos de producción justo antes de la siembra de trigo, presionando la rentabilidad del productor local.
  3. Vuelos y Viajes: El sector aerocomercial también siente el golpe. El encarecimiento del combustible aeronáutico se trasladará a las tarifas de los vuelos de cabotaje, afectando la conectividad de la provincia.

Previsión: A pesar de los aumentos aplicados, las petroleras advierten que los precios todavía arrastran un atraso superior al 30% respecto a los valores internacionales, lo que sugiere que los ajustes continuarán en el corto plazo.