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La Municipalidad clausuró un comercio por irregularidades sanitarias y los dueños denuncian «persecución política»

La mañana del martes en Goya se vio marcada por un fuerte operativo municipal en la esquina de Colón y 25 de Mayo. Personal de Bromatología e Inspección General intervino en el local comercial «SuperNorte SN», procediendo al decomiso de productos cárnicos y a la clausura preventiva del establecimiento tras detectar graves falencias en materia de higiene y falta de habilitación específica para el rubro.

Según el informe oficial de la Municipalidad de Goya, el procedimiento reveló que el local carecía de la habilitación correspondiente para la venta de carnes y subproductos. Los inspectores detallaron condiciones deficientes de sanidad, incluyendo la presencia de productos vencidos, embutidos sin rótulos identificatorios, desagües obstruidos y almacenamiento inadecuado de diferentes especies cárnicas. Ante el riesgo potencial para la salud de la población, se procedió a la desnaturalización de toda la mercadería retirada.

El descargo de los comerciantes: «Nos dejaron sin poder trabajar» La respuesta de los responsables de SuperNorte no se hizo esperar y sacudió las redes sociales. En un duro comunicado, los propietarios negaron rotundamente la venta de mercadería en mal estado y aseguraron que toda la carne contaba con los sellos del frigorífico local y facturas en regla. Atribuyeron la intervención municipal a «cuestiones edilicias» propias de una estructura antigua y no a la calidad de los alimentos.

«Esto que nos hizo el municipio es lamentable. La mercadería era fresca y de excelente calidad», expresaron, tras anunciar la decisión de cerrar definitivamente el negocio. Según los dueños, el perjuicio económico causado por el decomiso y la clausura es «irrecuperable» en el contexto actual, señalando directamente a la gestión municipal como responsable exclusiva del fin de su actividad comercial.

Tensión entre control estatal y actividad privada El conflicto escaló al plano político cuando los comerciantes afirmaron en su descargo que no están dispuestos a «transar con la política», sugiriendo una animosidad injusta detrás del operativo. Por su parte, el municipio sostiene que su prioridad es la protección de los consumidores y el cumplimiento estricto de las normas de bromatología.

El cierre de SuperNorte deja un vacío en una esquina estratégica del centro goyano y abre un debate en la comunidad sobre el rigor de las inspecciones y las garantías para los comerciantes locales. Mientras tanto, la mercadería decomisada ya ha sido destruida y el local permanece con las fajas de clausura, marcando el fin de una disputa que promete seguir generando repercusiones.