La Comisión Municipal de Pesca (COMUPE) dio a conocer de manera formal el informe financiero correspondiente a la 49ª Edición de la Fiesta Nacional del Surubí. En la presentación, realizada en el Salón de Acuerdos del municipio, el presidente de la organización, Raúl González Vilas, anunció que el evento de este año arrojó un superávit de 337 millones de pesos. El dato económico se publica en cumplimiento con los plazos fijados por el estatuto interno de la comisión y genera un inmediato foco de atención en una comunidad marcada por restricciones presupuestarias en otras áreas del quehacer local.

El balance positivo fue vinculado por los organizadores al retorno del evento a la zona de la Costanera y al nivel de recaudación obtenido a través de la Expo Goya, espacio que contó con la participación de diversas firmas comerciales y marcas patrocinadoras. Según el informe de la COMUPE, los ingresos percibidos no solo cubrieron los costos operativos de la infraestructura en el río y el predio, sino que dejaron el remanente millonario mencionado, el cual queda ahora como base para la planificación de la futura edición número 50.
El informe detalló que el desarrollo del concurso contó con el apoyo logístico y financiero de las órbitas municipal y provincial, un esquema de financiamiento que la dirigencia consideró clave para alcanzar el punto de equilibrio y el posterior saldo a favor. No obstante, en el contexto socioeconómico actual de la ciudad, la difusión de estas cifras abre un debate implícito entre los vecinos respecto al destino y la administración de los fondos excedentes generados por la fiesta mayor, especialmente en un período donde otras actividades comunitarias y deportivas han debido replegarse.
Desde el área organizativa, el enfoque formal ya se trasladó hacia la organización de la «Fiesta Dorada», denominación asignada al cincuentenario del certamen náutico. La meta planteada por las autoridades de la COMUPE y las secretarías de Turismo y Hacienda implica canalizar los recursos informados para estructurar un evento que busque superar las métricas de la última edición, convocando nuevamente a las barras pesqueras, comercios y sectores civiles para intentar asegurar el autofinanciamiento del espectáculo.
González Vilas remarcó que la entrega del balance se realizó bajo los términos temporales que rigen a la comisión mixta, un paso administrativo obligatorio para habilitar el diseño de los siguientes objetivos de la entidad. Para el sector comercial y hotelero de Goya, el flujo de caja expuesto reafirma la capacidad del Mundial de Pesca como dinamizador estacional, aunque también reaviva los cuestionamientos recurrentes sobre cómo se distribuyen los beneficios económicos tangibles una vez concluido el desembarco de turistas y pescadores.
Con la presentación de estos resultados, el plano institucional de la fiesta cierra su ciclo administrativo ordinario del año. La disponibilidad de un fondo propio de 337 millones de pesos sitúa a la conducción de la fiesta en una posición de alta responsabilidad frente a una ciudadanía que sigue de cerca el uso del dinero público y los criterios de prioridad en la inversión de cara a los compromisos del calendario del próximo año.