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Juicio por Loan Peña: tensión, careos espontáneos y crisis emocionales en las declaraciones de los padres y el hermano ante el tribunal

El juicio oral y público por la desaparición de Loan Peña ingresó este martes en su tercera semana de audiencias en la capital de Corrientes bajo un clima de extrema tensión y alta carga emotiva. En las instalaciones del Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional, sede del Tribunal Oral Federal, comparecieron por primera vez en carácter de testigos y víctimas los padres del menor, José Peña y María Noguera, seguidos por su hijo mayor, Mariano Peña. Los testimonios buscaron reconstruir las horas previas y posteriores al 13 de junio de 2024 en el paraje Algarrobal de la localidad de 9 de Julio, fecha en la que se perdió el rastro del niño.

La jornada estuvo signada por la parálisis intermitente del debate debido a las sucesivas objeciones técnicas entre el Ministerio Público Fiscal y los defensores de los 17 imputados que tiene la causa. A pesar de los recaudos solicitados por la querella para resguardar la integridad psicológica de los damnificados, el tribunal debió ordenar cuartos intermedios y reorganizar la disposición de la sala ante la inminencia de careos espontáneos y descompensaciones emocionales provocadas por la proximidad física entre los familiares y los detenidos por la presunta sustracción y ocultamiento del menor.

El reclamo de María Noguera y la airada reacción de Carlos Pérez en la sala

El momento de mayor dramatismo durante la tarde correntina se produjo durante la declaración de María Noguera. Al responder las preguntas formuladas por la abogada defensora de Laudelina Peña, la madre de Loan apuntó directamente contra la tía del niño y contra el exmilitar Carlos Pérez, afirmando que ambos poseen información precisa sobre el destino de su hijo. Esta acusación provocó la reacción inmediata de Pérez, quien interrumpió a los gritos desde su banco de detención proclamando su inocencia, lo que obligó al presidente del tribunal a exigir el orden bajo apercibimiento de sanciones disciplinarias.

Minutos antes de sufrir una crisis emocional que forzó la suspensión momentánea de la audiencia, Noguera increpó de manera directa al entorno familiar y al excomisario Walter Maciel. «Ustedes saben dónde están sus hijos y hasta qué comen, yo no sé nada, que me digan dónde está», exclamó conmovida ante el jurado. Para evitar que la escalada de violencia verbal impidiera la continuidad del trámite judicial, los jueces dispusieron el retiro de Laudelina Peña del recinto principal, trasladándola a una sala contigua mientras el equipo de contención psicológica asistía a la madre de la víctima.

Las contradicciones familiares y el testimonio de Mariano Peña

Previamente, José Peña prestó declaración durante dos horas, detallando minuciosamente el recorrido del almuerzo familiar en la vivienda de la abuela Catalina Peña. El padre del menor centró sus sospechas en el comportamiento esquivo que exhibieron su hermana Laudelina y su cuñado, Antonio Benítez, en los momentos inmediatamente posteriores a la desaparición del niño en el monte. «Los que tengan la verdad que nos digan qué pasó con Loan. Que se arrepientan y nos digan la verdad», argumentó frente al estrado, remarcando la extrañeza que le provocó ver a los acusados nerviosos y portando teléfonos celulares en medio de la supuesta búsqueda inicial.

Hacia el cierre de la jornada matutina, el testimonio del hermano mayor, Mariano Peña, abrió un nuevo foco de debate técnico entre las partes que derivó en la posibilidad de declararlo «testigo hostil». El joven ratificó que al llegar a la vivienda rural percibió anomalías en el comportamiento de sus tíos, pero sus respuestas se volvieron imprecisas al ser consultado por una diligencia de reconstrucción de la que participó junto al perito Enrique Massei. Las evasivas respecto a la identidad de los menores de edad involucrados en aquel peritaje motivaron un fuerte cruce entre los fiscales Carlos Schaefer y Tamara Pourcel con las defensas de los imputados Mónica Millapi, Daniel Ramírez y para evaluar la validez legal del interrogatorio.