El juicio oral por la desaparición de Loan Danilo Peña entró en su etapa más compleja en los tribunales federales de Corrientes sin que se registraran quiebres en las hipótesis principales. Durante la tercera audiencia del debate, desarrollada bajo estrictas medidas de seguridad en las instalaciones del Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional, los siete imputados considerados piezas clave en la sustracción y el ocultamiento del menor optaron por una estrategia de defensa idéntica. Ninguno de los acusados del círculo del naranjal hizo uso de su derecho constitucional de prestar declaración indagatoria ante los magistrados.

Esta determinación congela, al menos temporalmente, la expectativa social y jurídica de obtener datos frescos que permitan reconstruir qué sucedió el 13 de junio de 2024 en el paraje algarrozal de la localidad de 9 de Julio. Al abstenerse de declarar de forma conjunta, los imputados refuerzan el hermetismo que ha caracterizado a gran parte de la instrucción de la causa, forzando al Tribunal Oral Federal a avanzar estrictamente sobre el análisis de las pruebas técnicas, las pericias telefónicas y los testimonios complementarios.
El bloque que se negó a brindar su testimonio está compuesto por los familiares y el entorno directo que participó del último almuerzo en la casa de la abuela del niño. Guardaron silencio Laudelina Peña (tía del menor), Antonio Benítez, Mónica del Carmen Millapi, Daniel Oscar «Fierrito» Ramírez, junto a la exfuncionaria municipal María Victoria Caillava y el excapitán de navío Carlos Guido Pérez. A este grupo se sumó el excomisario de 9 de Julio, Walter Adrián Maciel, acusado de desviar los rastrillajes iniciales y plantar pruebas falsas en la zona rural.
A la par de este núcleo duro, el tribunal comenzó a tramitar las instancias de declaración para el segundo grupo de diez imputados, investigados por presuntas maniobras de entorpecimiento de la investigación judicial a través de falsas fundaciones y asistencias psicológicas no autorizadas. En este lote, las posiciones se dividieron: mientras que Nicolás Soria —conocido como «El Americano»— emuló a los acusados del naranjal y se llamó al silencio, la abogada Elizabeth Cutaia sí aceptó hablar ante el estrado, aunque se negó de forma taxativa a responder las preguntas de la fiscalía y las querellas.
Más allá del silencio de los imputados, la jornada arrojó novedades de alto impacto logístico para las próximas semanas de debate. Los jueces hicieron lugar a un pedido formal de la defensa de Laudelina Peña para incorporar nuevos testimonios al expediente. El tribunal admitió las citaciones de la exlegisladora nacional Elisa «Lilita» Carrió, del periodista porteño Javier Ponzone y del abogado José Fernández Codazzi, este último muy cuestionado por haber sido el primer defensor de Laudelina y haber instalado la hipótesis del accidente vehicular que luego fue descartada.
Si bien las fechas para que estos tres testigos se presenten ante el tribunal aún no fueron fijadas, su incorporación asegura que el juicio trascenderá lo estrictamente local. La comparecencia de Carrió y Fernández Codazzi promete reactivar las denuncias cruzadas sobre presiones políticas y connivencia institucional en las primeras horas de la búsqueda, un entramado que la comunidad de 9 de Julio y toda la provincia de Corrientes siguen reclamando que se esclarezca por completo.