La Justicia provincial y la Dirección de Asuntos Internos investigan el accionar de un cabo de la Policía de Corrientes, sospechado de estar vinculado a una organización criminal especializada en el robo de motocicletas y el posterior cobro de abultados rescates económicos a las víctimas. El suboficial, que prestaba servicios en la Comisaría Segunda Urbana de la Capital, fue interceptado durante un procedimiento de la propia fuerza en el barrio Itatí, en el preciso instante en que entregaba una suma millonaria a los delincuentes para recuperar un rodado sustraído.

El episodio disparador ocurrió tras el robo de una motocicleta estacionada sobre la avenida Teniente Ibáñez al 800, frente a un local comercial. A partir de la sustracción, los delincuentes entablaron contacto para exigir la suma de $1.500.000 a cambio de la restitución del vehículo. Sin embargo, la intervención directa del funcionario policial para concretar la transferencia y retirar el rodado encendió las alarmas de los investigadores judiciales.
La maniobra del suboficial fue neutralizada por camaradas de la Comisaría Doce y la División Antiarrebatos, quienes venían ejecutando tareas de inteligencia y seguimiento sobre el punto de encuentro acordado por la banda en el barrio Itatí. En el lugar, los efectivos sorprendieron a su par operativo justo cuando efectivizaba el pago del rescate vía transferencia bancaria y tomaba posesión del vehículo robado, situación que lo colocó en una posición sumamente comprometida frente al código procesal penal.
Las contradicciones en la justificación de su presencia en el lugar de la transacción y la falta de reporte previo a la línea de mando institucional motivaron el inicio inmediato de una causa penal por presunta participación en el esquema extorsivo o encubrimiento. La Fiscalía busca determinar si el suboficial actuaba como nexo o facilitador del grupo delictivo para garantizar la impunidad de las entregas a cambio de una tajada del rescate.
El modus operandi de exigir giros de dinero o transferencias electrónicas a cambio de la devolución de motocicletas robadas no es ajeno al interior correntino. En ciudades del departamento de Goya y la microregión, el robo de ciclomotores y la posterior extorsión telefónica a los propietarios constituye uno de los delitos contra la propiedad más frecuentes, valiéndose muchas veces los delincuentes de redes sociales o contactos falsos para concretar las estafas.
La presunta implicancia de miembros de la fuerza policial en este tipo de redes criminales genera una profunda preocupación en la ciudadanía, debilitando la confianza en las instituciones de seguridad. Mientras avanza el proceso penal en los tribunales, la Jefatura de Policía inició las actuaciones administrativas correspondientes para disponer la disponibilidad preventiva del cabo y determinar la posible existencia de otros agentes o civiles involucrados en la estructura ilícita.