El mediodía del miércoles se vio sacudido en la ciudad de Esquina por un violento asalto a mano armada en un local de servicios financieros ubicado en la intersección de las calles Santa Rita y Mitre. Dos delincuentes irrumpieron en el comercio y, bajo amenaza de muerte, sustrajeron una suma superior a los dos millones de pesos. Sin embargo, la rápida respuesta policial y un operativo cerrojo en las rutas de la zona permitieron recuperar el botín y capturar a los sospechosos en la vecina localidad de Pueblo Libertador.

El hecho delictivo, que rompió con la calma habitual del centro esquinense, fue ejecutado con una frialdad que sorprendió a los presentes. Mientras los clientes continuaban con sus trámites, los asaltantes abordaron directamente a los cajeros del local de tarjetas de crédito. Tras hacerse con el efectivo, huyeron del lugar, activando de inmediato un sistema de alerta que involucró a la Comisaría Primera de Esquina y a dependencias rurales de la región.
La clave de la captura se dio gracias a un «operativo cerrojo» coordinado que interceptó a los delincuentes frente al hospital de Pueblo Libertador. Un dato no menor fue la intervención de un efectivo policial que se encontraba de franco de servicio, cuya colaboración fue fundamental para reducir a los sospechosos. Los detenidos fueron identificados como Peralta y Vázquez, ambos mayores de edad y procedentes de la provincia de Buenos Aires, lo que enciende las alarmas sobre el accionar de bandas foráneas en el interior correntino.
Durante las requisas, la Policía de Corrientes no solo logró recuperar los 2 millones de pesos denunciados originalmente, sino que secuestró un total de 3 millones de pesos, cuya procedencia extra está siendo investigada. Además, se incautaron dos armas de fuego de grueso calibre (una 9 mm y una 11.25), herramientas listas para el combate que elevan la peligrosidad del perfil de los asaltantes.
La investigación sumó un tercer involucrado: un remisero que trasladó a los sospechosos desde el centro de Esquina hasta Pueblo Libertador. Las autoridades judiciales y policiales intentan determinar si el chofer actuó bajo coacción o si formaba parte de la logística de escape de la banda bonaerense. Por el momento, el trabajador del volante permanece supeditado a la causa mientras se analizan sus comunicaciones.
El Comisario Mayor Sergio Aguilar destacó que este tipo de atracos con «mano armada» son poco habituales en la jurisdicción, lo que resalta la importancia de la celeridad en el cierre de las rutas locales. El caso sigue bajo la órbita de las autoridades judiciales en turno, mientras los detenidos esperan ser trasladados para prestar declaración. El impacto en la comunidad local es notable, dado el nivel de violencia empleado en una de las esquinas más transitadas de la ciudad.