El escenario político con miras a los comicios ejecutivos del año 2027 comenzó a acelerarse de manera anticipada en la provincia de Corrientes. El senador provincial y presidente del Comité Central de la Unión Cívica Radical (UCR) local, Gustavo Valdés, sacudió la modorra partidaria al confirmar de forma explícita que su espacio inició rondas de diálogo con diversas fuerzas de la oposición moderada. El objetivo estratégico del exmandatario es consolidar un «tercer sector» que funcione como una alternativa neta frente a la polarización que hoy representan el kirchnerismo y La Libertad Avanza.

Esta postura marca una toma de distancia neta respecto a la estrategia de alineación automática con el oficialismo nacional que promueven otros sectores de la centroderecha argentina. El titular del radicalismo correntino justificó la necesidad de edificar una plataforma que supere la herencia del signo político anterior pero sin mimetizarse con los libertarios. En ese sentido, Valdés expresó la intención de confluir en una estructura que asuma las reformas del Estado pero bajo un prisma de mayor sensibilidad social, buscando un camino con más responsabilidad y con una mirada de mayor inclusión.
Al ser consultado taxativamente sobre si esta nueva arquitectura de consensos contempla una alianza o fusión electoral en las urnas junto a los equipos del presidente Javier Milei, el jefe de la UCR correntina fue categórico en su negativa. El legislador ratificó que las conversaciones para dar forma a este tercer espacio ya se están debatiendo activamente en el seno del Comité Nacional de la UCR. La intención es preservar la identidad del partido frente al avance del proyecto libertario en las provincias del norte.
No obstante este distanciamiento de la Casa Rosada, Valdés confirmó la vigencia de los canales de diálogo técnico y político con el ala moderada de Propuesta Republicana (PRO), revelando contactos directos con el expresidente de la Nación, Mauricio Macri. El senador correntino ponderó el valor de mantener estas conversaciones con socios históricos de la alianza, dejando en claro que el cordón de acuerdos del radicalismo del NEA buscará preservar los liderazgos territoriales históricos de Juntos por el Cambio, pero con una fisonomía renovada que evite la absorción por parte de las fuerzas de la presidencia.
Más allá de las proyecciones electorales hacia el sillón de Rivadavia, el presidente de la UCR provincial utilizó un tono de extrema dureza institucional para sumarse a la controversia por el control y mantenimiento de las rutas federales. Valdés respaldó la postura de la Provincia en el litigio contra Vialidad Nacional por la exclusión de la avenida 3 de Abril en la capital del esquema de recaudación de los peajes, un conflicto de infraestructura que replica las quejas de los usuarios de la microrregión del Paraná Sur por el abandono de las calzadas nacionales que conectan a Goya.
El exgobernador no ahorró calificativos para describir la política de retiro de fondos y parálisis de obras viales que ejecuta la administración de La Libertad Avanza en la región. «Nación es desertora de sus obligaciones. El Gobierno termina resolviendo inconvenientes con la deserción de sus obligaciones. Así es fácil gobernar: tirando la responsabilidad al otro», arremetió con vehemencia. Para el dirigente radical, la descentralización forzada de los costos de infraestructura hacia las arcas provinciales y municipales constituye una desnaturalización del mandato electoral, señalando que los ciudadanos votan para que les resuelvan sus problemas y no para que el Estado nacional se desentienda de sus tareas básicas.
Fuente: Perfil