En el marco de un plenario partidario, el titular de la Unión Cívica Radical (UCR) de Corrientes y legislador provincial, Gustavo Valdés, trazó un contundente balance sobre el escenario político y económico del país. Aunque reconoció los avances en materia de superávit y desaceleración inflacionaria impulsados por la Casa Rosada, advirtió con firmeza sobre las falencias del modelo en el entramado productivo, la educación, la acción social y la atención a la discapacidad.

El dirigente provincial remarcó la necesidad de pasar de los discursos a los hechos concretos, señalando que resta un tramo determinante de la gestión nacional en el que resulta urgente activar herramientas para la economía real. En ese sentido, contrapuso la necesidad de sostener el rumbo institucional y fiscal sin que esto implique relegar al sector industrial ni a las economías regionales de la provincia.
Uno de los puntos centrales del análisis radica en la falta de políticas de incentivo para el sector industrial, un déficit que repercute directamente en los municipios del interior correntino como Goya, donde el Parque Industrial y las pequeñas y medianas empresas demandan previsibilidad de costos y acceso al crédito. La ausencia de un esquema de desarrollo integral amenaza la sostenibilidad de los puestos de trabajo en el territorio provincial.
A la agenda productiva se suma el reclamo por las asimetrías en las tarifas eléctricas. Valdés insistió en la urgencia de establecer por ley un equilibrio federal que equipare los beneficios de la «zona fría» con las necesidades de la «zona cálida», donde las elevadas temperaturas del norte argentino convierten al consumo energético en un insumo básico e indispensable para las familias y los comercios locales.
En el plano estrictamente político, el titular del radicalismo desestimó enfáticamente los rumores sobre la conformación de frentes alternativos junto a figuras del Gabinete nacional, calificando esas versiones como maniobras sin sustento para debilitar la cohesión del oficialismo provincial. Ratificó la vigencia de la democracia interna del partido y la modernización de los procesos de empadronamiento y participación militante.
Finalmente, adelantó la realización de un plenario de legisladores del Norte Grande en la ciudad de Corrientes con el objetivo de unificar demandas regionales ante la Nación. La estrategia busca consolidar un bloque federal firme que defienda los recursos provinciales, la obra pública esencial y la soberanía energética de la región frente a las decisiones centralistas.