La secretaria de Industria, María Paz Lampugnani, confirmó el lanzamiento de esta nueva edición que ya es un clásico desde 2022. Ante un escenario de «estrés» en el consumo, el programa se presenta no solo como una feria de descuentos, sino como una herramienta de contención para el eslabón comercial de la ciudad.

Lo que nació como una liquidación de temporada para indumentaria y calzado, hoy abarca casi la totalidad de la oferta privada de Goya:
Para traccionar al público, el municipio dispuso una inversión de 2 millones de pesos en premios. Los clientes que compren en los comercios adheridos participarán de sorteos por órdenes de compra, lo que asegura que el dinero del premio vuelva a circular dentro del mismo circuito comercial goyano.
Lampugnani fue honesta respecto al contexto actual. El cierre de una fábrica local ha generado un impacto directo:
«Si no se gasta, no se consume. Eso está parado y repercute en los comercios. Es el primer eslabón de una cadena productiva», señaló la funcionaria, justificando la necesidad de redoblar esfuerzos desde el Estado Municipal.
A pesar de que algunos comercios prefieren manejar sus promociones de forma independiente por redes sociales, el municipio mantiene abierta la invitación para todos los que quieran sumar sus locales a la campaña oficial.