Efectivos de la Policía Rural y Ecológica (PRIAR) concretaron un exitoso procedimiento el pasado domingo por la noche al detener a un capataz y su hijo, quienes se desempeñaban como puestero, acusados de abigeato (robo de ganado). La rápida actuación policial permitió esclarecer el hecho y secuestrar la carne robada.

De inmediato se secuestró preventivamente el vehículo, el producto cárnico y el teléfono celular del conductor.
La investigación se dirigió rápidamente al establecimiento «Rincón de Ánima». En un puesto del campo, la policía encontró los tres cueros con la señal correspondiente, confirmando que los animales habían sido faenados clandestinamente sin el conocimiento del propietario.
En el puesto, se procedió a la aprehensión del puestero, Facundo Ariel C. (25), quien resultó ser hijo del capataz (Pedro Agustín C.), consolidando la acusación de abigeato contra ambos.
Ambos implicados quedaron a disposición de la Fiscalía Rural y Ambiental. Tanto la carne como los cueros fueron peritados por un veterinario oficial. La causa continúa en curso, ya que los investigadores presumen que este no sería el primer caso de faena clandestina en perjuicio del campo donde trabajaban.