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Golpe a la caza furtiva en Goya: detienen a dos hombres con carpinchos faenados en la Reserva Isoró

Un operativo nocturno en el corazón del humedal protegido

La depredación de la fauna silvestre en las zonas protegidas del sur correntino sumó un preocupante capítulo criminal que logró ser neutralizado por las fuerzas de seguridad específicas. Durante un patrullaje de prevención y control ambiental realizado en la Cuarta Sección, en jurisdicción del paraje Stella Maris, efectivos de la Policía Rural y Ecológica de Goya detectaron y desarticularon una maniobra de caza ilegal a gran escala en el interior de la Reserva Natural Isoró. El procedimiento, ejecutado en plena medianoche, culminó con la detención de dos personas mayores de edad y el secuestro de un importante equipamiento logístico utilizado para operar en los cursos de agua de la región.

El despliegue de los uniformados se concentró en la franja costera del humedal, un corredor biológico clave para la reproducción de especies nativas de la provincia de Corrientes. Mientras custodiaban la ribera, el personal divisó el avance silencioso de una embarcación a motor que buscaba hacer costa en un sector oscuro y de difícil acceso. Al notar la presencia policial, los tripulantes intentaron realizar maniobras evasivas, pero fueron rápidamente interceptados e identificados por las patrullas rurales que cubrían el cuadrante terrestre.

El hallazgo del cargamento ilegal y armamento sin registrar

Al momento de realizar la inspección física de la lancha, los agentes rurales descubrieron un escenario alarmante: en el plan de la embarcación yacían los cuerpos de cinco ejemplares de carpincho (Hydrochoerus hydrochaeris) que ya habían sido faenados de manera clandestina. Además de las piezas de fauna protegida, los policías hallaron camuflada entre los elementos de pesca una escopeta calibre 16, cartuchos del mismo milímetro y diversas herramientas de corte idóneas para el desposte de los animales en el terreno.

Los sospechosos, al ser requeridos por las autoridades, no pudieron exhibir ninguna de las licencias obligatorias que otorga la Dirección de Recursos Naturales de la provincia para la actividad cinegética, la cual se encuentra estrictamente prohibida por ley dentro de los parques y reservas provinciales. Tampoco contaban con la documentación exigida por la Agencia Nacional de Materiales de Control (ANMaC) que acreditara la legítima tenencia y portación del arma de fuego incautada, lo que agravó de inmediato su situación procesal.

Intervención judicial y el secuestro de la logística fluvial

Ante la flagrancia del delito contra el medio ambiente y la seguridad pública, la Policía Rural procedió al arresto inmediato de los dos cazadores furtivos. Por orden de la Fiscalía Rural y Ambiental de Goya, conducida por el Dr. José Omar Cáceres, se dispuso el secuestro preventivo de la totalidad de los elementos involucrados en la logística criminal. El inventario judicial incluyó la embarcación utilizada para navegar el sistema Isoró, un motor fuera de borda de 15 HP con su correspondiente tanque de combustible, el arma de fuego de grueso calibre y los restos de los animales silvestres masacrados.

El fiscal Cáceres ordenó iniciar de oficio las actuaciones judiciales pertinentes bajo la carátula de infracción a la Ley Nacional de Conservación de la Fauna (N° 22.421) y portación ilegal de arma de fuego. Los investigadores judiciales buscan determinar si los detenidos formaban parte de una red organizada dedicada a proveer de carne de caza de forma clandestina a comedores locales o si el destino del cargamento era su comercialización en carnicerías periféricas de la ciudad de Goya, evadiendo todos los controles de salubridad e higiene.

El impacto ambiental y el peligro sanitario para la comunidad

Este nuevo golpe de las patrullas ecológicas pone sobre la mesa los riesgos asociados a la caza ilegal en los parajes rurales del departamento. El sistema de riachos del Isoró es considerado un santuario ecológico vital no solo para la conservación del carpincho —especie emblemática de Corrientes—, sino también como un motor para el desarrollo del turismo de naturaleza y los guías de pesca locales. La extracción violenta de ejemplares rompe el equilibrio de los ecosistemas fluviales y atenta de forma directa contra los recursos económicos sustentables que los pobladores del paraje Stella Maris intentan consolidar.

Asimismo, desde el punto de vista de la salud pública, las autoridades locales advierten con regularidad sobre el grave peligro que representa el consumo de carne proveniente de la faena furtiva. Al realizarse el sacrificio en condiciones de total insalubridad, en el barro y sin cadena de frío, estos productos se convierten en vectores potenciales de enfermedades zoonóticas como la parasitosis y severas infecciones bacterianas. La rápida intervención de la Policía Rural impidió que este lote de carne de procedencia ilícita ingresara al circuito de consumo de los vecinos, reafirmando la necesidad de sostener los patrullajes permanentes sobre el espejo de agua más sensible de la microrregión.