Un inesperado y rotundo revés técnico sacudió los tribunales federales de Corrientes en la segunda jornada del juicio oral por la desaparición de Loan Danilo Peña. El Tribunal Oral Federal dispuso este miércoles anular de forma completa lo actuado y reiniciar el debate estrictamente desde cero. La drástica e infrecuente medida se adoptó con el propósito explícito de salvaguardar el derecho de defensa de Esteban Federico Colombo Rossi, uno de los 17 imputados en la causa, cuya ausencia durante la apertura formal del proceso amenazaba con viciar de nulidad absoluta todo el desarrollo posterior del juicio.

La resolución judicial se complementó con el dictado de un prolongado cuarto intermedio que paralizará las actividades en el Escuadrón de Gendarmería hasta el próximo miércoles 24 de junio a las 9:00 horas. De esta manera, el cronograma que preveía la inmediata declaración testimonial de los padres y hermanos del menor quedó totalmente suspendido y sin fechas firmes de reprogramación. Los magistrados argumentaron que otorgar un plazo razonable a las defensas técnicas para analizar las nuevas actuaciones es la única vía legal para evitar futuros planteos nulificantes que hagan caer el juicio en instancias superiores.
El fiscal federal Carlos Schaefer defendió la decisión del tribunal y aseguró que la medida, lejos de ser un fracaso, aporta «prolijidad» y blindaje jurídico a una causa acosada por las irregularidades desde sus inicios. Para el representante del Ministerio Público Fiscal, corregir este desajuste inicial evita que las futuras condenas sean apeladas o derribadas por tecnicismos procesales. «Emprolijamos una situación que en el futuro podría declararse nula», aseveró el funcionario judicial en declaraciones periodísticas.
«Este debate tenía que comenzar en octubre y comenzó en junio; esa es la satisfacción que tenemos. La familia estaba preparada para hablar y están muy tranquilos. No importa que se atrase una semana más, nosotros ganamos cuatro meses», argumentó el fiscal Schaefer, minimizando el impacto del retraso y renovando sus expectativas de que el inicio de las indagatorias de la próxima semana sirva para quebrar los pactos de silencio de los principales acusados de la sustracción.
En la vereda opuesta, la abogada querellante Belén Russo Cornara, representante legal de la familia de la víctima, plasmó una visión considerablemente más crítica y frustrada sobre el sorpresivo parate judicial. La letrada lamentó que los laberintos burocráticos y las garantías de los imputados hayan vuelto a postergar el derecho de las víctimas a ser escuchadas, alejando el inicio de la etapa probatoria fundamental.
«Nuestra idea era que declare la familia hoy y estamos más lejos que nunca. Para mí es un retroceso, porque en un momento se olvidaron de que estamos acá para saber qué pasó con Loan. Era más importante Colombo», sentenció Russo Cornara con dureza. No obstante, la profesional reconoció de manera pragmática que las modificaciones introducidas por el tribunal permiten hablar ahora de un «comienzo más prolijo» dentro del caos organizativo inicial que demostró la sede judicial.
Para la sociedad de Goya y las comunas vecinas del departamento, esta nueva dilación judicial reaviva los fantasmas del encubrimiento y la ineficacia que signaron los primeros meses de la investigación en 2024. La postergación de las citaciones obligó a los padres de Loan, María Noguera y José Peña, a regresar a su domicilio en la localidad de 9 de Julio bajo un estado de profunda incertidumbre y desgaste emocional. Los progenitores permanecen en su localidad de origen aguardando una nueva convocatoria oficial, mientras la comunidad regional sigue el minuto a minuto de un juicio que, según las estimaciones de todas las partes, no demandará menos de seis meses de debate continuo en la capital provincial.