La histórica firma de la familia Madanes Quintanilla anunció hoy el cese total de sus actividades. La decisión implica el cierre de la planta de Virreyes (San Fernando) y el despido de sus 920 operarios. A diferencia de otras crisis anteriores, esta vez no habrá concurso de acreedores ni planes de salvataje: la empresa se liquida por completo.

La dirección de la compañía, encabezada por Javier Madanes, atribuyó el cierre a una pérdida de competitividad «insalvable» frente a la apertura económica y la masiva importación de neumáticos extranjeros, principalmente provenientes de China.
Según fuentes cercanas a la empresa y comunicados previos, el cierre es el resultado de una «tormenta perfecta» de factores:
La empresa aseguró que indemnizará al 100% de los empleados conforme a la ley. Allegados a la familia Madanes definieron la jornada como un «día de luto» para la industria nacional. El destino de la mega-planta de 40 hectáreas en San Fernando, capaz de producir 5 millones de cubiertas anuales, es aún una incógnita.