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Fin de los aranceles a celulares importados: El Gobierno busca una baja del 30% en los precios

Desde este jueves, los teléfonos celulares importados han dejado de pagar aranceles aduaneros en Argentina. La medida, confirmada por el Ministerio de Economía, elimina totalmente el gravamen que hasta ayer se ubicaba en el 8%, completando el proceso iniciado en mayo de 2025 mediante el decreto 333/25. Con esta decisión, el Gobierno nacional apuesta a dinamizar el mercado tecnológico, incrementar la oferta de modelos que antes no ingresaban al país y generar una reducción de precios estimada en un 30% para los consumidores finales.

El ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, coincidieron en que se trata de un paso fundamental para la «inclusión digital». El objetivo es que los precios locales se equiparen a los valores internacionales, facilitando el acceso a dispositivos de última generación. Sin embargo, desde la Secretaría de Comercio advirtieron que la baja en las vidrieras no será inmediata, sino que se reflejará a medida que se renueven los stocks con la nueva alícuota de 0%.

Tierra del Fuego en alerta La contracara de la medida se vive en el sur del país. Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Río Grande expresaron una profunda preocupación por lo que consideran una «política en contra de la producción nacional». El secretario adjunto, Marcos Linares, advirtió que la quita de aranceles pone en jaque un régimen industrial que sostiene cerca de 8.500 puestos de trabajo directos en la isla y representa el 78% de la economía de Tierra del Fuego.

Cabe recordar que el esquema de protección industrial fueguino, vigente desde 1972, ya había sufrido modificaciones el año pasado cuando los productos fabricados en la isla también pasaron a tributar 0% de impuestos internos para intentar competir con la importación. No obstante, el gremio metalúrgico sostiene que la competencia directa con productos extranjeros fabricados a gran escala en el exterior complica la sostenibilidad de las plantas locales, planteando un escenario de incertidumbre laboral para este 2026.