La localidad de San Luis del Palmar atraviesa una situación crítica debido a las intensas precipitaciones y el desborde del Riachuelo. El intendente Reni Buján confirmó que ya son más de 400 las personas afectadas (aproximadamente 150 familias), de las cuales la gran mayoría depende de la asistencia municipal directa.

El jefe comunal advirtió que el nivel del agua continúa bajo vigilancia estricta, especialmente por el impacto de las lluvias en las zonas rurales que alimentan el cauce del río.
El municipio ha desplegado un amplio operativo de contención para albergar a los damnificados:
Buján detalló que el Riachuelo ha registrado un aumento en su caudal de casi 5 metros. «Estamos preocupados por que no siga lloviendo; la acumulación de agua es el factor clave», señaló el intendente.
La gestión local monitorea el comportamiento de las cuencas rurales, ya que el agua caída en los campos demora entre 24 y 48 horas en impactar plenamente en la zona urbana. La mayor esperanza de las autoridades es que el nivel del río se estanque en las próximas horas y que el pronóstico meteorológico sea favorable para permitir el escurrimiento.