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El PJ de Goya desafía a la conducción provincial y lanza su apoyo a la candidatura de Axel Kicillof

El peronismo goyano patea el tablero provincial

El Partido Justicialista de Goya provocó un fuerte sismo político cuyas réplicas ya se extienden por toda la estructura del peronismo correntino. Durante una sesión ordinaria de su Consejo Municipal que contó con quórum propio, las autoridades partidarias locales aprobaron por unanimidad un documento de respaldo explícito a la figura del gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, posicionándolo como el líder natural para encabezar la reconstrucción de una alternativa nacional de oposición. La medida se traduce de forma inmediata como un abierto desafío a la conducción del PJ provincial, comandada por la exsenadora nacional Ana Almirón, alineada de manera vertical con el esquema de Cristina Fernández de Kirchner.

La cumbre, celebrada en la sede partidaria local, reunió a 15 consejeros bajo la presidencia de Marcos Bassi. Entre los participantes que estamparon su firma en el estratégico documento institucional se encuentran Raúl Melgarejo, Norma Bianco, Carlos Ríos, María Laura Fernández, Mario Benítez, Ariel Pereira, Mario Díaz, Pamela Bonatto, Lorena Pérez Carballo, Raúl Edgardo Velásquez, Gerardo Valdez, Mabel Gálvez, Laura Esther Chávez y Delia Acuña. Desde el entorno de la conducción goyana presentaron este cónclave como una demostración de fortaleza e institucionalidad, buscando dejar en claro que el distrito posee autonomía política para fijar posiciones nacionales sin esperar el visto bueno de la capital provincial.

Los hilos de una interna que redefine el mapa local

El documento emitido por los consejeros locales expone con dureza los argumentos de la ruptura táctica. El justicialismo de Goya argumentó que la actual crisis económica y social demanda dirigentes con capacidad de gestión demostrada y «coraje político» para enfrentar el programa de reformas estructurales del Gobierno nacional. En ese sentido, los referentes goyanos identificaron al mandatario bonaerense como la única terminal con volumen electoral suficiente para aglutinar al movimiento nacional y popular, marcando una distancia sideral con el kirchnerismo ortodoxo que predomina en las directivas de la estructura partidaria provincial.

Sin embargo, el párrafo más agudo de la declaración contiene un tiro por elevación hacia los armados provinciales y los delegados de la conducción central de Corrientes. En el texto, los dirigentes goyanos advierten sobre supuestos intentos de obturar el debate o de instalar divisiones basadas en «aspiraciones individuales» por encima de las necesidades colectivas del afiliado del interior. Las declaraciones de la mesa local rezan textualmente:

«Creemos firmemente en la necesidad de fortalecer la unidad del movimiento nacional y popular, respetando a cada uno de sus dirigentes y entendiendo que ningún proyecto personal puede estar por encima de la reconstrucción de la esperanza del pueblo argentino.»

El impacto político en la microrregión del Paraná Sur

Para la militancia de la microrregión, este paso estratégico busca sacar al PJ goyano del letargo y disputar la centralidad de la discusión provincial que históricamente se dirime entre los despachos de Corrientes Capital. Goya se convirtió formalmente en el primer Consejo Municipal de la provincia en romper el silencio y alinearse con el armado de Kicillof. Esta maniobra busca generar un efecto dominó en los departamentos vecinos del sur provincial, invitando a otras mesas de conducción comunales a replicar el pronunciamiento para licuar el poder de veto que ostenta el kirchnerismo de la capital.

Desde una perspectiva electoral de cara al futuro inmediato del peronismo correntino, la jugada del sector de Marcos Bassi acelera los tiempos de la reorganización partidaria tras las sucesivas derrotas en las urnas. Al nacionalizar la discusión del distrito, el justicialismo de Goya busca reposicionarse de manera ventajosa en las futuras mesas de negociación de candidaturas provinciales y legislativas, enviando un mensaje directo a los intendentes y legisladores del interior sobre la necesidad de democratizar las decisiones partidarias y dejar atrás los acuerdos de cúpulas que caracterizaron las intervenciones anteriores.