En una emotiva y concurrida 17° sesión ordinaria, el Concejo Deliberante de Goya aprobó por unanimidad la ordenanza que crea el Programa Municipal «Bancos Amarillos». La iniciativa, impulsada por la Comisión de Salud a partir del testimonio de familiares y vecinos directamente afectados por la problemática, busca transformar los espacios públicos de la ciudad en puntos visibles de contención, visibilización y prevención del suicidio.

El programa establece la intervención de bancos en plazas, parques y paseos recreativos de la ciudad, los cuales serán pintados en tonalidad amarillo vial reflectivo. El primer espacio intervenido será la Plaza Mitre. Cada banco llevará la leyenda grabada «SENTATE, HABLEMOS. NO ES TU CULPA», acompañada por los números de contacto de emergencia médica (107), asistencia policial (911), la Línea Nacional de Prevención del Suicidio (135) y la red de contención «Ángeles del Puente» (3794-018700).
Durante el debate en el recinto del cuarto piso municipal —que contó con la presencia de estudiantes secundarios, docentes, profesionales de la salud y funcionarios de Desarrollo Humano—, los ediles remarcaron que la propuesta busca derribar los estigmas asociados a las crisis emocionales. La iniciativa toma el color amarillo como símbolo internacional de concientización y busca generar canales inmediatos de escucha activa en los lugares donde transitan cotidianamente las familias y los jóvenes goyanos.
En las exposiciones se valoró especialmente el aporte de los testimonios de ciudadanos que transformaron sus vivencias en propuestas comunitarias. Asimismo, se planteó la necesidad de extender el trabajo preventivo durante todo el año, complementando la agenda municipal con actividades en clubes deportivos, instituciones educativas y centros de barrio para abordar la salud mental como una prioridad comunitaria.
La norma aprobada faculta al Ejecutivo Municipal a coordinar acciones y suscribir convenios con organismos provinciales, instituciones educativas y asociaciones profesionales. Desde las distintas bancadas legislativas se coincidió en que la erradicación del estigma requiere la participación de toda la sociedad, instando a que los jóvenes y vecinos actúen como agentes replicadores de los recursos de auxilio disponibles.
El tratamiento del proyecto concluyó con un cerrado aplauso en el recinto. La medida representa un paso concreto en el ordenamiento de políticas públicas locales orientadas a la postvención y la asistencia temprana, dejando en claro que el resguardo de la vida y el acompañamiento emocional trascienden cualquier diferencia política en la ciudad.