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El Concejo Deliberante aprobó la cesión en comodato de un inmueble para la Asociación de Sordomudos de Goya

El consenso para una causa social

En el punto más destacado de la 8ª sesión ordinaria, presidida por el vicepresidente 1° Marcelo Frattini , el Honorable Concejo Deliberante de Goya aprobó por unanimidad la cesión en comodato de un terreno municipal a favor de la Asociación de Sordomudos de Goya. El inmueble asignado se encuentra ubicado en la Manzana 57, sobre la avenida Neustadt, entre las calles San Juan y San Luis. El objetivo de la medida es que la entidad pueda edificar finalmente su sede social propia.

La concejal Verónica Ramírez (Coalición Cívica-ARI) abrió el tratamiento recordando que el proyecto —originalmente impulsado por el exedil Sebastián Mazzaro— establece un plazo de 10 años para la ejecución de la obra de construcción antes de que la cesión quede sin efecto.

Advertencias técnicas y el fantasma de los plazos vencidos

A pesar del acompañamiento unánime, el debate parlamentario expuso fisuras técnicas sobre las formas del proyecto. La concejal Valeria Calvi (UCR disidente) advirtió que las autoridades firmantes en el expediente ya tenían sus mandatos caducados desde abril y señaló que Asesoría Letrada requería la inclusión formal del CUIT y el domicilio legal de la asociación para evitar nulidades.

A su turno, el concejal Marcos González (PJ) encendió la polémica en torno al artículo 6° original, el cual facultaba al Departamento Ejecutivo Municipal (DEM) a convertir automáticamente el comodato en donación definitiva con una mera comunicación posterior. González argumentó que dicho mecanismo violaba los incisos 16 y 17 del artículo 78 de la Carta Orgánica Municipal:

«La donación de un inmueble es la forma más grave de enajenación. La Carta Orgánica no permite delegar esta autorización en el Ejecutivo con una mera comunicación posterior. La autorización del Concejo debe ser previa, expresa y mediante ordenanza».

La defensa del proyecto y el cambio clave de redacción

Ante las objeciones, el concejal Marcelo Frattini abandonó transitoriamente la presidencia del cuerpo —cediéndosela a Vivian Merlo— para defender el dictamen de la Comisión de Legislación desde su banca. Frattini reconstruyó los antecedentes y recordó que en 2012 ya se le había otorgado una donación con cargo a la entidad que el municipio debió revocar porque los plazos vencieron sin que se construyera la sede. Explicó que el formato de comodato actual funciona precisamente como un «préstamo de uso» de control intermedio.

Finalmente, para destrabar el conflicto legalista, el concejal Emanuel Blanco (Vamos Peronistas) propuso modificar el articulado para evitar formalismos que asfixiaran a una institución con dificultades financieras. Blanco sugirió cambiar el verbo «comunicar» por «enviar».

Con esta reforma, el aprobado artículo 6° dejó establecido de forma taxativa que una vez finalizada y certificada la construcción por la Secretaría de Planeamiento, el Ejecutivo podrá realizar el contrato de donación, pero deberá enviar obligatoriamente el expediente al HCD para la aprobación previa de la transferencia patrimonial.