El Senado de la Nación asestó una dura derrota política al Gobierno del presidente Javier Milei al rechazar los vetos que había impuesto a dos leyes clave: la de financiamiento a las universidades nacionales y la de refuerzo salarial para el personal del Hospital Garrahan.

Tras un extenso debate, ambas leyes quedaron firmes, demostrando la debilidad del oficialismo en el Congreso, que perdió por amplia mayoría en las dos votaciones.
El rechazo a los vetos del Poder Ejecutivo se dio con una votación contundente:
Con estas dos insistencias, el Congreso alcanza un hecho inédito en la historia institucional desde 1983 al ratificar tres leyes en un mismo período legislativo tras rechazar el veto presidencial. La anterior ley ratificada fue la de emergencia en los servicios de atención a personas con discapacidad.
El debate en el recinto se extendió por más de seis horas y se convirtió en una caja de resonancia de las críticas contra la política de ajuste del gasto del Gobierno. Los senadores opositores cuestionaron la austeridad como piedra angular para el superávit fiscal a costa de áreas sensibles como la salud y la educación.
Además de los vetos, los senadores sumaron al temario un proyecto que solicita al Jefe de Gabinete reasignar partidas para cumplir con la ley de discapacidad, que actualiza aranceles de prestadores y crea una pensión no contributiva equivalente al 70% de la jubilación mínima.