En la ciudad de Esquina, un grave caso de maltrato animal culminó ayer con un allanamiento judicial que sacó a la luz una práctica sistemática de violencia en una propiedad privada. La intervención, ordenada por la justicia local, permitió el rescate de varios canes que presentaban heridas de arma de fuego y signos de castigos físicos.

La causa se inició a partir de denuncias formales radicadas en la Comisaría Primera, donde los vecinos detallaron una situación de extrema crueldad. Según los testimonios recolectados por la Justicia, el dueño de casa utilizaba a sus propios perros para prácticas de «tiro al blanco».
Allegados a la causa indicaron que la violencia era recurrente: se escuchaban gritos constantes de los animales y el uso frecuente de fustas de cuero. La gravedad de las acusaciones escaló al confirmarse que, hace aproximadamente un mes, uno de los perros fue ultimado por el sujeto y enterrado en el mismo predio, mientras que otro ejemplar aún sobrevive con un proyectil alojado en su cuello.
Ante la gravedad de los hechos, el fiscal Rural, Luciano Bordón, ordenó un operativo inmediato a cargo de la Policía Rural. Durante el despliegue realizado ayer a la siesta, se contó con la presencia de un veterinario de la fuerza, quien confirmó las lesiones sufridas por los animales.
Como resultado del allanamiento, las autoridades procedieron a: