En lo que va de 2025, el Gobierno de Corrientes, a través de su Ministerio de Salud Pública, ha destinado más de $30 mil millones a la compra de medicamentos e insumos esenciales, reafirmando su política de inclusión y acceso a la salud. Esta inversión busca asegurar el abastecimiento en farmacias hospitalarias, salas y centros de salud de toda la provincia.

El Ministro de Salud, Ricardo Cardozo, destacó el fuerte compromiso provincial en un contexto de altos costos de medicamentos. «Cubrimos el 100% de la medicación de los pacientes que no tienen obra social. Y si algún paciente que tiene cobertura médica tiene la negativa formal de la obra social de comprar la medicación, con ese instrumento nosotros podemos comprarlo, y se lo compramos», aseguró Cardozo. A modo de comparación, para adquirir un tomógrafo se necesitarían unos $700 millones, dimensionando la magnitud de la inversión en fármacos.
La política de accesibilidad a los medicamentos es prioritaria para la provincia. En 2024, se invirtieron $50 mil millones en esta área, y la cifra para 2025 se proyecta cerca del doble. Particularmente, en el banco de drogas provincial, se destinan unos $300 millones mensuales solo para medicamentos oncológicos, drogas de alto costo para enfermedades específicas.
Además de la compra, Corrientes cuenta con una planta propia que fabrica alrededor de 15 millones de pastillas anuales de unos 30 remedios esenciales, como metformina, antihipertensivos y antibióticos. Estos son distribuidos de manera gratuita a los pacientes en los Centros de Atención Primaria.
La provisión, almacenamiento y distribución se gestionan a través de la Droguería Central de la provincia. Desde allí, semanalmente se activan cuatro rutas de reparto que alcanzan a 61 localidades y parajes correntinos, garantizando el abastecimiento mensual a más de 200 efectores de salud. Los fármacos y suministros médicos están destinados a los pacientes del sistema de salud pública que los requieran, incluyendo insumos para programas clave como diabetes, salud mental, salud sexual y reproductiva, bancos de sangre, maternidad e infancia, y odontología.
En el primer semestre de 2025, el Ministerio de Salud Pública provincial destinó $5.726 millones a la cobertura total de tratamientos, prótesis e intervenciones de alta complejidad para más de 3.500 pacientes sin obra social. Esta política sanitaria se centra en la equidad y el acceso universal a la salud.
«Nos enfocamos en dar una respuesta inmediata para que el paciente pueda iniciar su tratamiento lo antes posible, con una cobertura total por parte del Estado provincial», explicó Cardozo. Una de las principales partidas, cercana a los $2.000 millones, se destinó a la adquisición de medicamentos de mediano y alto costo para más de 1.750 personas, en su mayoría pacientes con patologías oncológicas crónicas, enfermedades cardíacas y tratamientos pediátricos.
También se otorgaron más de 1.150 prótesis e insumos médicos de alto costo, con un desembolso que supera los $3.200 millones. Para estudios médicos de alta complejidad y cirugías, se destinaron unos $500 millones para que 660 pacientes puedan acceder a prestaciones específicas. Estas intervenciones son posibles gracias a un mecanismo con tres fondos permanentes exclusivos para respuestas rápidas y eficaces ante casos urgentes y de alto costo.
Cardozo lamentó los recortes de fondos por parte del Gobierno nacional: «Antes la Nación nos ayudaba, pero ahora cada vez envían menos medicamentos». Señaló que programas federales como «Incluir Salud», que cubre a personas con discapacidad, tienen «un presupuesto cada vez más pequeño», obligando a la provincia a cubrir esos déficits. «Hoy el gobierno de la provincia tiene que salir a cubrir los déficits de lo que necesitan esas personas, que son vulnerables: pacientes discapacitados y oncológicos, muy pocos integrados a un esquema laboral, tienen un subsidio mínimo y nada más», detalló.
Otro recorte nacional afecta a pacientes que requieren diálisis, para lo cual la provincia eroga unos $800 millones mensuales, así como la cobertura de sillas de ruedas o prótesis. «Acá tenemos enfermos con HIV que no reciben más la medicación que enviaba la Nación. En teoría, son cosas que no estaban en nuestro presupuesto, pero que tenemos que cubrir y lo hacemos con esfuerzo. Tratamos que a nadie le falte», aseguró el Ministro.