En un movimiento estratégico para la infraestructura productiva y el transporte multimodal de la provincia, el Gobierno de Corrientes concretó un acuerdo de cooperación con la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn). El convenio establece la incorporación inmediata de ocho unidades navales a la flota pública provincial bajo la modalidad de comodato gratuito. Esta cesión temporaria le permitirá al Estado correntino disponer de equipamiento clave para tareas operativas sin generar erogaciones ni costos fiscales adicionales en concepto de adquisición.

La firma del acuerdo entre el gobernador Juan Pablo Valdés y el titular de la Anpyn, Iñaki Arreseygor, apunta a resolver de manera directa la falta de equipamiento propio para el mantenimiento de las vías navegables. Las embarcaciones cedidas —que incluyen dragas, balizadores y remolcadores— pertenecían a la histórica ex-delegación de Vías Navegables y se encontraban amarradas e inactivas en la costa de la Capital provincial.
Si bien la cesión del material flotante no implica costo de traspaso, la Dirección de Puertos de la Provincia ratificó que el Estado correntino asumirá la inversión para la puesta a punto, el mantenimiento de casco y motores, y la adecuación de la aparatología de navegación. El objetivo de las autoridades es poner plenamente operativas estas herramientas a la brevedad para intervenir de forma directa en los pasos críticos del río Paraná y de los cursos de agua continentales.
La recuperación de este equipamiento brindará a la gestión provincial una autonomía inédita en materia de dragado y balizamiento. Con estas naves, Corrientes ya no dependerá exclusivamente de la contratación de maquinaria privada o servicios externos para encarar obras fundamentales, como la limpieza de las desembocaduras del Riachuelo y del río Corriente, además del acondicionamiento de canales de desagüe clave para la prevención de inundaciones durante períodos de crecidas.
Uno de los aspectos más significativos de este traspaso es el mantenimiento del tramo del Alto Paraná que comprende la traza entre Confluencia e Ituzaingó. Este sector estratégico del río quedó fuera del esquema principal de licitaciones de la Vía Navegable Troncal (Hidrovía), lo que amenazaba con dejar sin calado adecuado a la navegación comercial del norte provincial y de Misiones.
Con las dragas y balizadores en manos provinciales, Corrientes podrá garantizar por cuenta propia la señalización y profundidad de las canaletas de navegación en esa cuenca. La medida asegura la fluidez del transporte de cargas fluviales para toda la región del NEA, beneficiando el intercambio comercial internacional y bajando los costos logísticos de las producciones forestales, arroceras y agroindustriales del interior.

El equipamiento naval se suma de forma oportuna al esquema de obras portuarias que la provincia planifica para el corto y mediano plazo. En particular, las embarcaciones operarán como soporte del nuevo puerto de Ituzaingó, cuya puesta en marcha definitiva está proyectada para finales de este año una vez concluidos los accesos, la balanza comercial, el cerco perimetral y los controles aduaneros.
A la par, el plan integral contempla intervenciones en la terminal del puerto de la Capital provincial, donde se prevé la adecuación de depósitos antiguos para expandir la playa de acopio de contenedores. Este desarrollo apunta a consolidar a Corrientes como un nodo multimodal de transferencia, habilitando incluso la posibilidad de canalizar la salida al exterior de cargas de litio provenientes del noroeste argentino a través del corredor fluvial del Paraná.