El Concejo Deliberante de la ciudad de Corrientes inicia hoy el debate de una de las iniciativas más esperadas por las organizaciones proteccionistas: la creación de un Registro de Maltratadores de Animales. El proyecto, impulsado por el bloque Coalición Cívica-ARI, surge como una respuesta institucional ante el alarmante incremento de casos de crueldad y abandono registrados en la capital provincial durante los últimos años.

La propuesta establece una base de datos administrada por la Dirección General de Promoción de Derechos y Bienestar Animal. En ella se inscribirá a toda persona que cuente con una sanción firme —ya sea administrativa por el Juzgado de Faltas o penal a través de la justicia ordinaria— por actos de maltrato, abandono o explotación de animales domésticos, de trabajo o silvestres.
El registro no busca el escarnio público, sino funcionar como un filtro administrativo crucial. Uno de los puntos más innovadores es que las entidades de rescate y adopción podrán consultar este padrón para evitar que un animal recuperado vuelva a caer en manos de una persona con antecedentes de violencia.
Formar parte de este registro tendrá consecuencias directas y severas para los infractores:
Los fundamentos del proyecto se apoyan en la psicología social, advirtiendo que la crueldad hacia los animales es muchas veces un predictor de violencia interpersonal. «El Estado debe diseñar instrumentos que permitan prevenir estas prácticas», reza el texto, vinculando la seguridad ciudadana con el respeto a las «cinco libertades» animales (ausencia de hambre, sed, dolor, miedo y capacidad de expresar su comportamiento natural).
La necesidad de esta herramienta se respalda en datos contundentes: desde 2021, la Justicia ordinaria ha liderado más de 200 allanamientos por violaciones a la Ley Nacional 14.346. Por su parte, el municipio ha recepcionado más de 1.320 reclamos a través del 147 y Munibot, evidenciando que las multas actuales no son suficientes para disuadir a los infractores.
Con este proyecto, Corrientes busca alinearse con legislaciones modernas que entienden que el bienestar animal es parte integral de la convivencia urbana. El expediente inicia ahora su recorrido en comisiones, donde se espera una fuerte participación de la sociedad civil y especialistas en derecho animal.