El combate contra los delitos rurales en el interior correntino sumó un antecedente de fuerte impacto institucional debido a la velocidad de su resolución. Apenas noventa y seis horas después de haber cometido el ilícito, un hombre fue condenado con sentencia firme por haber ingresado a un establecimiento ganadero del departamento de Mercedes, donde faenó de manera clandestina un animal ovino. La resolución fue homologada por la jueza de Garantías local, Dra. Simy Benasayag, marcando un hito de celeridad que los sectores productivos de la región venían reclamando ante la histórica burocracia de los procesos por cuatrerismo.

El procedimiento penal se resolvió mediante un acuerdo de juicio abreviado pleno gestionado entre el Ministerio Público Fiscal, bajo la conducción del titular de la Unidad Fiscal de Investigación Rural y Ambiental (UFIRA) de Mercedes, Dr. Gerardo Humberto Cabral, y el imputado con su asistencia letrada. La inmediatez del fallo pone en relieve la dinámica de las dependencias especializadas y el valor de las detenciones en flagrancia para desalentar las incursiones delictivas en los cuadros rurales de la provincia.
El hecho de sangre y afectación patrimonial se desencadenó el pasado 20 de junio en horas de la siesta. Según los datos que constan en el expediente de la UFIRA, el involucrado penetró de forma ilegal en los campos del establecimiento «Santa Faustina», un predio ubicado sobre la Ruta Provincial N° 132, en el camino conocido popularmente como Rincón de Yeguas. Una vez dentro de la propiedad, el intruso capturó y degolló un ejemplar ovino de la categoría recría (borrego).
Tras concretar la matanza, el delincuente procedió a faenar y fraccionar los restos del animal en el lugar, distribuyendo la carne y la cabeza en dos mochilas de viaje con la intención de camuflar el botín. El plan de escape contemplaba el traslado de la mercadería clandestina a bordo de una motocicleta. Sin embargo, la maniobra se vio frustrada cuando una patrulla de prevención de la Unidad Especial PRIAR Mercedes, que realizaba recorridas de rutina por los caminos vecinales, interceptó el rodado y descubrió el cargamento fresco, procediendo a la aprehensión inmediata del conductor.
Durante la audiencia de homologación formal, el fiscal Cabral expuso el contundente caudal probatorio reunido en tiempo récord por las brigadas de investigación, lo que llevó al acusado a reconocer de manera voluntaria su autoría en el delito de abigeato simple. No obstante, al momento de dictar la sentencia definitiva, la jueza Benasayag hizo uso de sus facultades legales vigentes para morigerar la escala penal que habían consensuado originalmente la fiscalía y la defensa.
En lugar de los tres años solicitados por las partes, la magistrada impuso una condena de dos años de prisión de ejecución en suspenso. Asimismo, el fallo obliga al condenado a pagar una multa económica equivalente al doble del valor comercial del borrego sustraído y ordenó el decomiso definitivo de la motocicleta y las mochilas empleadas en el robo. El hombre recuperó la libertad bajo el apercibimiento de cumplir estrictas reglas de conducta durante los próximos 24 meses; cualquier violación a estas normas implicará su traslado inmediato a una unidad penitenciaria provincial.
Esta sentencia express genera un fuerte alivio entre los productores laneros y ganaderos del Rincón de Yeguas y las zonas de influencia de Mercedes. El robo de ovinos en pequeña escala, a menudo minimizado por la justicia ordinaria como un delito menor de subsistencia, representa una sangría económica millonaria y constante para las estancias correntinas. La celeridad lograda por la fiscalía ambiental demuestra que las herramientas del sistema acusatorio actual permiten blindar el patrimonio rural sin dilatar las causas durante años, enviando un mensaje disuasorio contundente para quienes operan en el mercado negro de la carne faenada sin control sanitario.