La ciudad de Goya puso en marcha la 8ª edición de su Feria del Libro, consolidando al Multiespacio «Antonio R. Villarreal» como el epicentro cultural de la zona sur de la provincia. El acto de apertura, que contó con el acompañamiento de delegaciones de municipios vecinos, legisladores y referentes de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), estuvo marcado por un fuerte componente de identidad local y por el reconocimiento explícito de las dificultades financieras que atraviesa la administración pública de cara al sostenimiento de la agenda pública de este año.

A diferencia de las gacetillas tradicionales de corte meramente celebratorio, el discurso oficial no eludió la coyuntura. En sintonía con las medidas de ajuste y congelamiento de gastos corrientes que rigen en la comuna desde el primer trimestre, se remarcó que la concreción de este encuentro exigió un esquema de trabajo estrictamente ordenado y austero por parte del equipo interdisciplinario. La premisa central del Ejecutivo fue resguardar el nivel técnico de las ediciones anteriores sin comprometer las arcas municipales, recurriendo al trabajo articulado con el colectivo civil «Cultura en Acción» y las bibliotecas populares de la microrregión.
Uno de los anuncios de mayor impacto para la comunidad cultural fue la confirmación del cronograma para la presentación de la historia oficial de Goya. Tras las tratativas iniciadas en la temporada pasada con el historiador nacional Felipe Pigna, se adelantó que durante la jornada de clausura de esta feria se exhibirá el primer tráiler del documental de la ciudad. El proyecto definitivo, que recopila datos históricos dispersos gracias al aporte de investigadores y escritores goyanos, concluirá formalmente el próximo 9 de noviembre, coincidiendo con la fecha de la radicación histórica de la localidad, marco en el cual se realizará un desfile cívico especial.
Por su parte, los representantes de la SADE local, Federico Manzanares y María Lilia Urquijo, hicieron hincapié en el valor del voluntariado y el rol de las instituciones intermedias en la formación de las nuevas generaciones. Desde la entidad convocaron a las escuelas de la zona a recuperar el hábito de la investigación y la búsqueda de fuentes en el material bibliográfico físico dispuesto en las sedes de las bibliotecas de la ciudad, destacando la necesidad de que los espacios de debate literario permanezcan abiertos y gratuitos para mitigar las brechas de acceso a la información.
La Secretaría de Educación del municipio, a cargo de Sonia Espina, defendió el sostenimiento de la feria como una política de Estado que ha logrado trascender a diferentes signos políticos. El desafío organizativo de este año no solo apunta a la atracción de público general mediante figuras de relieve nacional, como la actriz Leonor Benedetto y el pianista Alberto Favero —quienes abrieron la primera velada con un homenaje a Jorge Luis Borges—, sino también a la inclusión de talleres de capacitación técnica dictados en el SUM «Coqui» Correa por los ministerios de Educación y Salud Mental de la provincia.
Para el sector comercial de la microrregión, la gratuidad de la feria funciona como un reactivador económico estacional en el inicio del segundo semestre. El predio no solo nuclea a las principales editoriales del país, sino que incorpora corredores exclusivos para emprendedores y gastronómicos locales. Con una grilla descentralizada que abarca desde charlas sanmartinianas hasta obras de la Escuela Municipal de Teatro y espectáculos de música litoraleña, Goya busca sostener su posicionamiento como polo cultural de referencia frente al repliegue de actividades masivas en otros puntos del territorio provincial.