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Allanamiento y rescate en Goya: retiran a 15 animales en un impactante operativo por crueldad y abandono

Un despliegue policial bajo condiciones climáticas extremas

En medio del fuerte temporal de lluvia que afectó a la microrregión del Paraná Sur, el personal de las fuerzas de seguridad locales, bajo expresas directivas de la Justicia ordinaria, ejecutó un pormenorizado allanamiento en un inmueble urbano de la ciudad de Goya. El procedimiento se llevó a cabo en una propiedad ubicada sobre la calle San Juan, donde tras reiteradas denuncias radicadas por el vecindario y el seguimiento de agrupaciones de defensa de los derechos del animal, se constató la presencia de múltiples ejemplares de distintas especies habitando en condiciones de extrema precariedad higiénica, desnutrición y vulnerabilidad ambiental.

El operativo civil y policial derivó en el rescate inmediato de un total de 15 animales que presentaban evidentes signos de abandono estructural y maltrato. De acuerdo a las actas labradas en el lugar por los peritos intervinientes, el inventario de la fauna secuestrada incluía a siete perros de raza Pitbull, tres equinos que eran mantenidos en un espacio reducido sin el forraje adecuado, un porcino y varias aves de corral. Todos los ejemplares se encontraban expuestos a las inclemencias climáticas, carentes de asistencia veterinaria básica y rodeados de focos infecciosos dentro del ejido urbano goyano.

El encuadre legal bajo la Ley de Maltrato Animal

La intervención judicial se fundamenta en las tipificaciones de la Ley Nacional 14.346, normativa penal argentina que reprime con prisión a quienes ejecuten actos de crueldad o mantengan en estado de desamparo a los animales. Las primeras informaciones del caso señalan que el predio de la calle San Juan funcionaba de manera clandestina sin ningún tipo de habilitación ambiental o sanitaria. Los perros pitbull se encontraban atados con cadenas cortas que limitaban su motricidad habitual, mientras que los caballos mostraban laceraciones externas compatibles con la tracción a sangre o el confinamiento forzoso.

La fiscalía en turno ordenó la preservación de los elementos de prueba y el inicio de las actuaciones sumariales contra los ocupantes de la vivienda, quienes ya fueron formalmente identificados en la causa. En las próximas horas se espera la citación judicial de los presuntos responsables para determinar el grado de imputación penal. Paralelamente, los peritos veterinarios de la fuerza policial comenzaron a emitir los informes técnicos individuales sobre el estado clínico de cada animal, documentación que será clave para consolidar la acusación por maltrato.

La problemática de la tracción a sangre y los perros de manejo especial en Goya

Este tipo de hallazgos vuelve a poner sobre la mesa de debate local dos problemáticas complejas que atraviesan a la periferia y los barrios céntricos de Goya. Por un lado, la tenencia no regulada de caninos potencialmente peligrosos en espacios urbanos reducidos genera un riesgo constante para la seguridad de los transeúntes y los propios operarios municipales que recorren las calles. Al no contar con un adiestramiento ni un hábitat acorde a las necesidades de la raza, estos animales suelen desarrollar conductas reactivas derivadas del propio estrés del hacinamiento al que son sometidos.

Por otra parte, la presencia de tres equinos en una vivienda céntrica o residencial reactiva la discusión sobre la persistencia de la tracción a sangre y el abandono de caballos en la vía pública. Los caballos rescatados debieron recibir asistencia de hidratación inmediata debido a que presentaban cuadros severos de anemia y debilidad ósea. Este panorama obliga a las autoridades a coordinar políticas más estrictas de control zootécnico y patrullajes preventivos para evitar que los animales sean utilizados hasta el agotamiento en tareas de carga informal dentro del ejido urbano.

Red comunitaria para el resguardo de las especies rescatadas

Tras finalizar las extensas tareas de retiro bajo la lluvia, el principal desafío logístico para la comunidad radica en el destino de los animales recuperados. Al tratarse de un volumen considerable de ejemplares de gran porte, la infraestructura estatal requiere del auxilio permanente de las redes de hogares de tránsito y refugios voluntarios de la ciudad de Goya. Las organizaciones proteccionistas locales iniciaron cadenas de asistencia en las redes sociales para conseguir raciones de alimento balanceado para los pitbulls, así como fardos de alfalfa y espacio físico seguro para el pastoreo y la recuperación clínica de los tres caballos.

El éxito final de estas intervenciones judiciales depende en gran medida del compromiso ciudadano mediante la denuncia activa frente a situaciones de abandono y de la capacidad de absorción comunitaria para la adopción responsable de los animales recuperados. El caso de la calle San Juan marca un precedente importante en el accionar policial de la ciudad, demostrando que los controles contra la crueldad animal se mantienen activos de manera independiente a las complicaciones meteorológicas, buscando concientizar a la población sobre la tenencia responsable.


*Con información de PowerNoticias y Eventos y Noticias*