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Alerta por El Niño: Defensa Civil anticipa lluvias por encima de lo normal desde septiembre y hasta enero de 2027

El fantasma de las inundaciones y el impacto hídrico vuelve a instalarse en la agenda pública de Corrientes. El director de Defensa Civil de la provincia, Bruno Lovinson, confirmó que el fenómeno meteorológico de El Niño ya fue declarado formalmente para Sudamérica y que su incidencia directa comenzará a registrarse con fuerza a partir de septiembre u octubre. De acuerdo con los modelos técnicos y las proyecciones meteorológicas analizadas, el período de lluvias superiores a las medias históricas se extenderá de manera ininterrumpida, al menos, hasta enero de 2027.

La llegada de este fenómeno reactiva las alarmas en la microrregión, considerando los antecedentes destructivos que eventos de similar magnitud provocaron en el territorio correntino en los ciclos 1982/83, 1997/98 y, más recientemente, en el bienio 2015/16. Los especialistas señalan que, si bien las dinámicas globales apuntan a un Niño de características fuertes, las mutaciones derivadas del cambio climático actual vuelven indispensable un seguimiento pormenorizado para determinar con exactitud cuáles serán las zonas que recibirán el mayor caudal de agua.

El desafío de las inundaciones urbanas repentinas

Uno de los principales focos de preocupación para las administraciones locales radica en la tendencia registrada durante la última década respecto a las denominadas inundaciones urbanas por lluvias extraordinarias. El organismo provincial recordó que en los últimos años la región sufrió eventos donde cayeron cerca de 400 milímetros en lapsos críticos de apenas seis o siete horas. Estas contingencias meteorológicas, cada vez más frecuentes, colapsan de manera inmediata los sistemas de desagües tradicionales y ya han generado graves anegamientos en comunas vecinas como Santa Lucía, San Roque y San Luis del Palmar.

A diferencia de los ciclos históricos donde las inundaciones dependían exclusivamente de las crecidas de los ríos Paraná y Uruguay, el escenario actual expone que el peligro inmediato se concentra en los cascos urbanos debido a la velocidad y el volumen de las precipitaciones locales. En Goya, donde el sistema de bombeo y las defensas del PRODEGO regulan el escurrimiento interno, los informes preventivos de Defensa Civil obligan a una revisión exhaustiva de los canales troncales antes de la llegada del núcleo duro del fenómeno en la primavera.

Tecnología para anticipar el impacto y obras en los municipios

Desde la dirección provincial destacaron que, en contraste con las catástrofes de décadas pasadas, la tecnología satelital actual permite contar con varios meses de previsibilidad para organizar las agendas de contingencia. No obstante, las autoridades aclararon que aún es prematuro definir un mapa cerrado con las localidades más perjudicadas. Las precisiones científicas sobre el milimetraje estimado y el grado de vulnerabilidad específico de cada departamento recién se consolidarán entre los meses de agosto y septiembre, a las puertas del cambio de estación.

Ante este panorama, diversos municipios correntinos ya han comenzado a acelerar las tareas operativas de canalización, limpieza de sumideros y adecuación de las cuencas de desagüe principales para mitigar los márgenes de riesgo. La directiva general para las comunas del interior insiste en que la información anticipada debe ser utilizada de manera inmediata para el despliegue de infraestructura preventiva, entendiendo que el comportamiento de la naturaleza exigirá una respuesta coordinada entre los comités de crisis locales y la asistencia logística de la provincia.