Un grupo de cinco efectivos de la Prefectura Naval Argentina (PNA) fue condenado a penas de entre dos y tres años de prisión en suspenso por la Justicia Federal de Corrientes. La sentencia se emitió tras un acuerdo de juicio abreviado en el que los agentes admitieron haber falsificado registros para encubrir a un compañero que se ausentó sin permiso.

El hecho se remonta a octubre de 2020, cuando el cabo segundo Facundo Darío Chamorro pidió autorización a su superior, el ayudante principal Gustavo Fabián Avellaneda, para dejar su puesto y viajar a Santo Tomé a ver a su novia. Aunque la salida fue aprobada de forma irregular y se ordenó no dejar constancia en el libro de guardia, un accidente de moto sufrido por Chamorro en la ruta destapó la maniobra.
Para evitar ser expuestos, los prefectos implicados -Avellaneda, Aun, Zenczarski y Longhi- intentaron simular que Chamorro había salido de franco. Modificaron registros, redactaron actas con información falsa e incluso pidieron a efectivos de Gendarmería que alteraran su versión de los hechos.
El tribunal condenó a Avellaneda y los otros tres prefectos a tres años de prisión en suspenso por «falsedad ideológica» y «violación de los deberes de funcionario público». Chamorro, por su parte, fue condenado a dos años de prisión en suspenso por la violación de sus deberes. Todos los condenados deberán someterse a reglas de conducta y fueron inhabilitados para ejercer cargos públicos por el doble del tiempo de sus condenas.