Lula Bertoldi, cantante de Eruca Sativa: «El rock no murió, pero ojalá que el rockstar sí»

La líder del power trío cordobés habló de varios temas antes de la presentación de la banda en Obras. «Somos conscientes de que somos parte de la renovación del rock nacional», expresó

Ya dejaron de ser la revelación del rock argentino y hoy son una realidad. Con cada vez más convocatoria, el trío Eruca Sativa cierra su año esta noche en Obras. La banda cordobesa integrada por Lula Bertoldi, en guitarra y voz; Brenda Martin, en bajo y voz; y Gabriel Pedernera, en batería y voz; celebra en el mítico templo del rock sus primeros 10 años de vida con un show que quedará en la historia.

Infobae conversó con Lula Bertoldi, quien contó sus sensaciones a horas de la presentación que pondrá el broche de oro a un año excepcional para la banda. La relación con sus compañeros, el recuerdo de Gustavo Cerati, qué significa tocar en un trío, la actualidad del rock nacional y la experiencia de cantar con Abel Pintos, son algunos de los temas que Lula analizó en diálogo con este medio.

-Con Eruca llevan 10 años de carrera y me imagino que han pasado miles de cosas -buenas y malas- con Brenda y Gabriel. ¿Cómo es la relación entre los tres en la intimidad y por qué creés que existe esa química que se ve arriba del escenario?

-A lo largo de estos 10 años nos conocimos profundamente. La banda no arranca con nosotros siendo íntimos amigos. Nos conocíamos bastante poco y sinceramente nos elegimos porque nos admirábamos uno al otro y sentimos que conectábamos mucho al tocar. Hemos pasado por muchas situaciones buenas y malas, pero todas fueron positivas en el sentido que han aportado algo valioso para seguir conociéndonos.

Creo, y seguramente coincida con los chicos, que este es el mejor momento de nuestra amistad. De todas formas, siempre nos hemos conectado en el escenario, tal vez porque eso fue lo que nos hizo estar juntos en un primer momento. Hemos dejado todo para generar esa situación de escenario todos los fines de semana y varias veces por semana. ¡Imaginate si no queremos tocar juntos! Nos encanta, nos hace bien y nos sana, es algo mágico.

-¿Qué es lo que más disfrutás de tocar con tus compañeros y cómo definirías este cierre de año en el que llegan a Obras?

-Lo que más disfruto es tocar con mis compañeros. Esa energía es incomparable, ese momento, sean 25 minutos o 3 horas, para mí son únicos y super necesarios. Este show en Obras estará lleno de música, se hace difícil resumirlo en la lista para un solo show, pero brindaremos un recital lleno de momentos, será emotivo y divertido también. Está pensado tanto para el que nunca nos vio en vivo como para el que nos sigue desde el principio.

-Si te pregunto por tus referentes musicales en la escena local, seguramente me vas a mencionar a Gustavo Cerati, de quien sé que tenés admiración. No llegaste a conocerlo pero en un vuelo te cruzaste con algunos de sus familiares. ¿Cómo sentiste ese encuentro y cómo se dio la charla con ellos?

-Nos cruzamos en un vuelo de regreso de Colombia con Laura, su hermana, a quien la conocía más por los libros o entrevistas de Gustavo que personalmente, así que imaginate que cuando la vi no sabía que era ella, y cuando me dijo que era Laura… ¡Casi me muero! (Risas). Es una persona super cálida y transparente, al menos eso sentí en el ratito que charlamos. También nos hemos cruzado en backstages de Lito Vitale con Benito, pero tal vez no nos recuerde.

Siento mucha admiración y respeto por la familia Cerati, no sólo porque las personas de su familia que he llegado a conocer me transmiten algo muy hermoso y sincero, sino porque es la única forma que tengo de seguir conociendo a Gustavo a través de mi propia experiencia. No tuve el placer de conocerlo, nunca ni siquiera nos llegamos a cruzar. ¡Por algo habrá sido! Tal vez mi conexión con él fuera siempre cósmica y así está destinada a serlo.

-Cerati era el líder de un trío también y me imagino que eso lo habrás pensado muchas veces. ¿Qué es lo positivo y lo negativo de ser solamente tres?

-¡Lo negativo es que tenemos menos familiares que nos compren entradas! (Risas). No, ahora en serio, la verdad es que le veo poco de negativo a ser trío. Nunca había tocado en trío pero me parece una formación buenísima, sobre todo para aprender. Sos el único que está interpretando el rol de guitarrista, o sea, tener que llenar y ser super creativo para que no sea un hueco total lo que estas tocando…

Es desafiante y creo que la inventiva se puede desarrollar a full. Además que Eruca es una banda que nunca se queda quieta, siempre queremos estar «incómodos» en lo que hacemos, buscamos sonoridades, le damos vueltas a las cosas, queremos ser distintos. Entonces no nos conforma nada, eso me parece esencial y creo que es lo que mantiene vivo el fuego musical de la banda.

-¿Cuál es tu visión acerca del rock nacional en la actualidad? ¿Sos consciente de que ustedes son la renovación del movimiento? ¿Te pesa eso?

-Somos conscientes de que somos parte de la renovación del movimiento. Somos muchas bandas -algunas con 10 años como nosotros, otras super nuevitas- las que estamos en pos de esa renovación, con propuestas diferentes y que oxigenan la escena. No nos pesa porque es natural, es parte del recambio generacional, por lo menos yo no pretendería que mi banda sea la única banda. Me parece aburrido y poco desafiante. Hay que apostar por la variedad, la renovación, la no enquistación de ninguna banda como la verdad absoluta.

El rock no murió, pero ojalá que el «rockstar» sí. No me banco la «pomeleada» -¡gracias Capusotto!-. No me interesa esa imagen. Es una pose aburrida y que banca el hecho del artista encerrado en una burbuja. Me parece irreal y no es algo de esta época. Estamos hiper conectados, hay música nueva y diferente por todos lados. ¿Qué más lindo que darle lugar a todo lo que está bueno?

-¿Cómo es estar al frente de una banda de rock siendo mujer? ¿Te pasó que alguna vez te hayan mirado de reojo o hayas notado un cierto prejuicio?

-La verdad que no, nunca nos sentimos víctimas del prejuicio con Brenda. Al contrario, se nos han abierto muchas puertas y nos han dado muchas oportunidades. Es verdad que el público que no te conoce ve una mujer que sube a un escenario y piensa: «A ver que va a hacer ésta». Pero luego termina confirmando que le gusta o no en base a un criterio más musical, que es lo que haría con una banda completamente formada por hombres también.

Te quedás o te vas pero porque la música te gusta o no te gusta, no porque hay una o dos mujeres, ¿no? Eso es lo que nos pasó siempre y me parece que tiene que ser así. No por el hecho de ser mujer te tiene que gustar o no gustar lo que hago, sino porque las canciones te interesan o no.

-Brenda en una oportunidad dijo que siempre estuvieron muy atentos a la movida de Internet y tengo entendido que aún hoy ustedes manejan las redes sociales del grupo. ¿Creés que esa es una de las claves del crecimiento que tuvieron en los últimos años?

-Puede ser. La verdad, no sabría decirte, ya que siempre lo hicimos así. De las redes delegamos cosas muy puntuales, algún posteo de álbum de fotos o videos, que los hace nuestra querida fotógrafa Lu Dattoma, pero el resto -contestar mensajes, postear en Twitter, Instagram o Facebook- lo hacemos nosotros. Nos parece esencial que a los mensajes los conteste la banda porque en el buscador pones Eruca Sativa y ¿quiénes somos? Nosotros. Nadie más. Es verdad que debido a la cantidad de mensajes a veces tardamos mucho en contestar, pero es solo porque queremos hacerlo nosotros. Creo que cualquiera que escribe prefiere esperar el tiempo que sea y que lo contestemos nosotros antes que le conteste al toque una secretaria.

-¿Cómo fue la experiencia de cantar Amor Ausente con Abel Pintos y cómo te sentiste al compartir el escenario con él?

-Abel es una persona super conectada con la música. Conocerlo fue algo muy lindo porque, como siempre pensamos, conocer a los grandes te deja puras enseñanzas. Con Abel venimos tirándonos mensajes por las redes desde el 2013 aproximadamente. Vimos un posteo un día y casi nos morimos, de que estaba escuchando un tema nuestro mientras estaba en el gimnasio… no lo podíamos creer. Desde ese día nos cruzamos una o dos veces, siempre con buenísima onda, y siempre lo invitamos a algún que otro show pero nunca se podía concretar. La agenda no es cosa fácil.

Cuando nos cruzamos en los últimos Premios Gardel nos vio tocando en la gala y, cuando bajamos, nos dijo: «Me acabo de invitar al Luna, ¿qué cantamos?» ¡Pura emoción! Sabíamos de entrada que la canción era Amor Ausente. Es un tema que él interpretó hace muchos años con Facundo Toro (cuyos autores son Claudio Pacheco y Eduardo Beschara). Esta canción fue nuestro nexo porque nosotros la veníamos haciendo desde antes que se formara Eruca pero con otra banda (Tórax). Así que imaginate que dos artistas viniendo de géneros distintos se unan en una misma canción que a ambos los marcó en algún momento de su carrera… es fuerte.

Creo que en el video que subimos con él en el Luna se nota esa emoción. Es una colaboración natural y real, de puro disfrute musical. Cuando vino a ensayar el tema con nosotros fue super relajado, distendido y entregado. De Abel nos llevamos ese aprendizaje de entrega musical, es un chabón con una agenda complicadísima y ahí estaba charlando con nosotros, tomándose todo el tiempo de conversar sin venir corriendo a ensayar e irse para cumplir. Realmente es un tipo con mucho amor a la música y eso es incomparable.

-Vamos a hablar del futuro. ¿Cómo se preparan para el show en Obras? ¿Nos podrías adelantar si habrá alguna sorpresa para los fans?

-Lo único que puedo decir es que va a haber muchísima música. Ese es el motivo de nuestros 10 años.

-Luego de Obras, ¿cómo sigue la historia? ¿Para 2018 podemos pensar en que habrá un nuevo disco?

-Vamos a hacer una gira de 10 años y ya estamos con la cabeza empezando a pensar en lo que se viene musicalmente…

A %d blogueros les gusta esto: