La suba del dólar agravó la situación de los productores

El referente del sector hortícola, José Soto, destacó que «los principales problemas se observaron en los insumos, ya que son adquiridos por la divisa norteamericana, pero la venta del producto final se cotiza en pesos».

La suba del dólar que se registró la última semana, reactivó la preocupación de los productores correntinos que se encuentran atados al consumo interno, como es el caso de los santaluceños, que se dedican a la producción de tomates y pimientos; y que aseguraron que atraviesan una difícil situación económica.

Al ser consultado el productor referente del sector hortícola, José Soto, indicó a El Libertador que «hace poco tiempo los productores hortícolas fuimos foco de atención por las pérdidas que sufrimos con los tomates y por los precios en los que se comercializaban los pimientos. Se habló de especulación incluso en los medios nacionales, pero no se tuvo en cuenta la difícil situación económica que se atraviesa en la región»; a la vez que precisó: «Son muchos los motivos que agravaron la economía, en principio fue el clima, porque fueron unas ocho provincias las que produjeron tomates y al haber exceso de mercadería hizo que se tiraran muchas producciones». En este sentido manifestó que «estas pérdidas junto con los insumos que debieron adquirir valuados en dólares, agravaron la crisis».

Respecto al pimiento aclaró que «muchos productores sufrieron pérdidas debido a la peste que sufrió la producción, por lo que debieron reemplazarlo de forma inmediata con chauchas, pepino y tomates peritas, entre otros, para tratar de salvar costos»; a lo que agregó: «Esta situación, sumada a las anteriores, hizo que los productores se endeudaran aún más, porque no pensamos que el dólar iba a llegar a lo que está ahora». «Y en los medios nacionales se viralizó una exageración de precios, pero no se habló de la pelea que dan los productores luchando para evitar fuertes pérdidas en medio de tanta incertidumbre».

Explicó que «más allá de lo que sucedió en estos últimos años con los casos de corrupción, hay que reconocer que el productor del campo siempre apuesta al campo y nunca deja de producir porque es lo único que tiene para subsistir». Y destacó: «Es importante que la gente entienda que realmente nosotros no somos fijadores de precios, nuestro sector funciona por la oferta y demanda, los insumos los compramos en dólares, pero acá el producto final se vende en peso; ojalá haya un precio fijo, para que el productor sepa que por ejemplo un cajón de tomates cuesta un monto determinado y esté seguro de que siempre va a tener su respectiva ganancia, pero lamentablemente no funcionamos así, estamos atados al consumo interno».

«Además de pagar altos costos por los insumos, la suba de la divisa norteamericana generó un incremento en las deudas de los productores, porque solicitaron créditos para el sector que fueron cedidos en dólares; por lo que el aumento del verde también afectó el costo financiero», concluyó.