Entidades que ayudan a personas especiales y protectoras de animales se manifestaron contra la pirotecnia

Un verdadera campaña en las redes sociales se concretó de manera espontánea ante el anuncio de un denominado “show de fuegos de artificio” en el marco de la Fiesta Provincial del Inmigrante, en el Predio Costa Surubí este fin de semana. Derivó este movimiento en la presentación de un proyecto de ordenanza para declarar a Goya como “Ciudad Libre de Pirotecnia”. El sábado incluso, integrante de APIPE (Asociación Para la Integración de Personas Especiales) y defensores de animales, se manifestaron con carteles y panfletos.

La propuesta pide que se elimine el estruendo y que se respete el derecho a la salud de las personas con autismo, bebés y adultos mayores, también a los animales.

Tanto en la ciudad de Goya como en la de Corrientes hay sendos proyectos sobre “Pirotecnia Cero” en sus respectivos Concejos Deliberantes. En la ciudad Capital desde 2016 y en Goya ingresó de la mano de la concejal Laura Manassero el miércoles pasado y fue enviado a comisión para su estudio, y se espera que la presión social impulse su pronto tratamiento.

Desde la Municipalidad no hubo respuesta ante el reclamo de la entidades que atienden y asisten a personas con capacidades especiales, y de las ONG que defienden los animales. Se limitaron a difundir con publicidad la realización del evento.

No son simplemente luces en el cielo. Son estallidos similares a las bombas porque cada vez emiten sonidos más fuertes, ensordecedores y peligrosos. Muchas personas (entre ellos bebés y ancianos) y animales los sufren y hasta puede padecer trastornos cardíacos.
Bien sabido es que los sonidos fuertes dañan la audición y la pirotecnia representa una pesadilla para muchos: bebés, niños, adultos mayores y animales son los más afectados ante los estallidos dignos de una guerra.

Entre las personas, quienes más lo padecen son las que tienen Trastorno del Espectro Autista (TEA) y Trastorno Generalizado en el Desarrollo (TGD) ya que poseen alta sensibilidad auditiva. Y no son pocos. Solo para tomar medida, unos números: según la Asociación Argentina de Padres de Chicos con Autismo (APAdeA) actualmente 400 mil personas tienen TEA.

Esa población es gravemente afectada por lo que para pocos, que tampoco consideran los peligros para ellos mismos, es una fiesta.

¿Cómo afecta la pirotecnia a las personas con TEA y TGD? Tienen reacciones desesperadas para alejar esos ruidos de sus oídos: generalmente se tapan muy fuerte los oídos, tienen crisis de llanto e incluso llegan a autolesionarse. Esa situación de vulnerabilidad extrema los pone en una posición que el entorno percibe como «agresiva», pero la única manera que encuentran, en medio de una crisis, para comunicar lo que la situación les genera.

Los otros afectados son los animales, no solamente los domésticos aunque de ellos al menos hay algún registro: una encuesta realizada por la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF), a través del Centro de Investigación en Estadística Aplicada (CINEA), revela que el 74 % de los hogares integrados por 2 personas, o más, conviven con animales; mientras que en los hogares unipersonales la cifra es del 49 % y todos ellos han sufrido debido a los estruendos que se manifiestan, sobre todo, en los festejos de Fin de Año.

Respecto al daño que sufren vale aclarar que lo padecen tanto aquellos que viven en zonas urbanas como rurales. «También se encuentran afectados los animales silvestres», dijo Nazareno Villalba, abogado animalista y cofundador de la ONG Animales Jurídicos, y subrayó que en la ciudad, sobre todo, lo padecen en mayor grado «los que están encerrados en el zoológico porque soportan el ruido y además la contaminación visual que generan las luces».

Los animales que habitan zonas rurales sufren porque como en algunas provincias se realizan festejos regionales lejos de las ciudades «las explosiones suelen realizarse en medio del hábitat de la fauna». Entre ella, están las poco observadas: las aves.

Las aves son las principales afectadas porque a todo lo anterior se suma que se encuentran con los desechos tóxicos de las bombas de artificio: «Cuando quieren comer el suelo está contaminado y éste contamina los restos de comida que puedan encontrar, por eso llegan a comer desechos químicos y pólvora»

Al referirse a las reacciones físicas de los animales domésticos diferenció: «Los perros generalmente tienen taquicardia y también, a causa de las explosiones, algunos desarrollan enfermedades cardíacas. Ellos son los que más sufren debido a la ansiedad propia de la especie. En cambio los gatos suelen esconderse y si bien la sufren no llegan a padecer tanto como los perros», finalizó Villalba.

El mundo sin pirotecnia

Solo por citar algunos casos: en Italia la Directiva 2007/23/CE de la Unión Europea es la norma que da pie a que cada país disponga y reglamente la puesta en el mercado de artículos pirotécnicos. La ciudad de Collecchio en Parma fue la primera en prohibir la fabricación, venta y utilización de fuegos de artificios con ruidos en 2015.

Brasil se unió mediante una disposición en Río de Janeiro donde se utilizó pirotecnia sin ruido en la apertura de los últimos Juegos Olímpicos.

(Con datos extraídos de Infobae.com)