El colapso en Brasil y Paraguay pone en alerta a las provincias

Temen el ingreso de las cepas nuevas a través de las ciudades fronterizas. También que enfermos de esos dos países vengan a buscar atención médica a Argentina y se saturen sus sistemas de salud.

Entre los WhatsApp de funcionarios del gobierno de Formosa se intercambian regularmente notas y tapas digitalizadas del diario ABC Color, uno de los principales de Paraguay. Les sirve para conocer con lupa y de manera diaria la situación sanitaria en el país con el que limitan. El alerta en la provincia se encendió esta semana, cuando el matutino tituló «Hospitales repletos de pacientes. Crisis ya obliga a elegir quién entrará a terapia».

​El temor en el oficialismo provincial es que, aun con las fronteras cerradas, enfermos de Coronavirus de Paraguay, y ante el colapso sanitario en su propio país, encuentren la forma para ingresar a Argentina y deban ser internados en hospitales locales. La provincia no está en condiciones de atender una oleada de contagiados extranjeros, advierten en Formosa.

La formoseña Clorinda está separada de Paraguay por el Pilcomayo, que en algunos tramos parece un arroyito y se puede atravesar a pie y de forma ilegal. Entre Clorinda y Asunción hay menos de 40 kilómetros de distancia.

En Corrientes, el Gobernador Gustavo Valdés anunció la decisión en conjunto entre los Gobiernos provincial y nacional de aplicar la vacuna contra el Coronavirus a todo el personal que trabaja en los organismos de fronteras internacionales dentro de la provincia.

El gobernador de Misiones, Oscar Herrera Ahuad, acaba de reclamar a Nación más vacunas contra el Covid-19 para proteger a los pobladores de las ciudades que limitan con esos países.

«Esas ciudades deben estar blindadas y con su población inmunizada», dijo el mandatario al canal TN. Y completó: «Hay más de 40 ciudades de Brasil que tienen límite directo con nosotros y, en varias de ellas, el sistema sanitario está a tope. Y vemos que Paraguay también está muy complicado”.

En el Poder Ejecutivo misionero explicaron a Clarín que mientras el paso fronterizo entre Paraguay y Argentina siga cerrado no habría mayores problemas ya que el cruce por el Paraná es complejo. Y recuerdan: «Antes de la pandemia el que se quebraba una gamba en (la ciudad paraguaya de) Encarnación venía directamente a atenderse gratis a un hospital de Posadas».

En Misiones están en alerta con lo que pasa en Brasil. «Esa frontera es más permeable. El río Uruguay está bajo y se lo puede pasar en algunos tramos caminando y además hay frontera seca. Seguimos el asunto con preocupación, sobre todo el eventual ingreso a nuestro territorio», contaron en la gobernación. El sistema de salud de Misiones aun está lejos de estresarse: tiene una ocupación del 65%.

En Chaco, en cambio, se muestran menos preocupados por que lo sucede en Paraguay. La provincia limita en un tramo pequeño con Paraguay y tiene un solo paso fronterizo, entre Bermejo y Pilar, hoy cerrado. Sí los desvela la posibilidad de circulación de las nuevas cepas del virus. «Hay muchos chaqueños vacacionando en Brasil», subrayan en la Gobernación.

Desde una de esas cuatro provincias que limitan con Paraguay acercaron a la Casa Rosada una propuesta: que Argentina le ceda -«podría ser un lote en forma de préstamo», aclararon- vacunas contra el Covid-19 para inmunizar a su personal médico.

«Sería una medida de solidaridad, pero también de auto preservación. Si Paraguay pierde su esquema médico, en Argentina vamos a tener un problema grave», observaron.

Por atrasos en las entregas, Paraguay hasta ahora apenas pudo aplicar 12.820 dosis de vacunas contra el coronavirus.