Carbonizó a su amante porque no cumplió con la promesa de casarse

Una mujer, de 34 años, fue detenida por los policías al estar sospechada de haber asesinado a la víctima, de 62 años, dentro de una vivienda, en el oeste del conurbano bonaerense. Se asegura que la acusada emborrachó al hombre y lo encerró con candado en la casa, para luego prender fuego el domicilio.

Una mujer, de 34 años, fue detenida por los efectivos policiales, al estar sospechada de haber asesinado a su amante, de 62, a quien emborrachó y encerró con candado en una vivienda, a la cual luego le prendió fuego, lo que ocasionó que el hombre muriera carbonizado dentro del domicilio, en un tremendo suceso que se registró en el oeste del conurbano bonaerese.

Se creyó en un comienzo que el incendio había ocurrido por accidente, aunque finalmente se comprobó la existencia del crimen. Los funcionarios de la Justicia creen que la imputada resolvió matar al sujeto porque no cumplió con su promesa de casarse.

Voceros judiciales revelaron a cronica.com.ar que la mujer, de 34 años, fue apresada por estar sindicada de ser la responsable material del fallecimiento de Eloy Tapia Rosales, de 62.

De acuerdo a lo manifestado por los informantes, el hecho se produjo el 23 de enero pasado cuando, a raíz de un incendio, el hombre perdió la vida en una casa situada en el cruce de Estrada y la ruta provincial 25, en jurisdicción de Cuartel V, en el oeste del Gran Buenos Aires.

Se creyó en un principio, que las llamas habían comenzado por motivos accidentales, pero los integrantes de la Dirección Departamental de Investigaciones (D.D.I.) de Moreno – General Rodríguez se hicieron cargo de las diligencias y determinaron que la sospechosa, de nacionalidad paraguaya y que era amante de Tapia Rosales, había incurrido en una serie de contradicciones al narrar el episodio.

Gracias a distintas pruebas obtenidas en la causa, los pesquisas descubrieron que, en realidad, la mujer había mentido y que había matado al hombre, presuntamente porque no había cumplido con la promesa de casarse con ella.

Tapia Rosales era la pareja legal de la hermana de la asesina, pero se asegura que también mantenía un romance con la homicida.

Por este motivo, el 23 de enero, la acusada discutió violentamente con la víctima en el inmueble habitado por el hombre. La mujer, se presume, emborrachó a su amante y, de inmediato, lo encerró con candado en esa vivienda, para luego prender fuego el lugar, lo que generó la muerte de Tapia Rosales.

Finalmente la autora del ilícito fue apresada en calle Armonía al 2000, en González Catán.

Autoridades de la Superintendencia General de Investigaciones en Función Judicial de la Policía de la Provincia de Buenos Aires se encargaron de supervisar los diferentes procedimientos.

Miembros de la Policía Científica realizaron una serie de pericias en el escenario del asesinato.

El expediente se caratuló primeramente “Averiguación de causales de muerte”, aunque luego se recaratuló “Homicidio agravado”.