Bajante del Paraná: hallaron barco hundido en una localidad correntina

La bajante histórica del nivel de agua del río Paraná permitió que los restos de un barco de vapor a ruedas que naufragó hacia comienzos del siglo XX, hace más de cien años, fuera hallado frente a la costa de la localidad correntina de Ita Ibaté.

Soperez y otros lugareños sabían que el barco se encontraba por esa zona del río, en algún lugar indefinido, pero recién ahora pudieron visualizarlo con la bajante histórica del Paraná, que permite verlo a simple vista si uno se acerca en lancha, ya que una parte de la estructura se encuentra a apenas 20 centímetros de la superficie.

Inmediatamente pusieron boyas y señalamiento para evitar que otras embarcaciones pudieran chocar, dañar los restos del barco o sus propias lanchas. «Las hélices de cualquier lancha podrían tocar el barco», comentó. Además, retiraron el ancla y otros elementos con fines de preservación.

La seccional Alto Paraná de la Prefectura, con sede en Posadas, envió ayer buzos y realizó una filmación con un dron, donde se puede apreciar desde lo alto la silueta de este barco que se dedicaba al traslado de mercadería. «Acá había saladero, y se transportaban cueros, maíz y mandioca», explica Soperez. Además, la Prefectura lo incluyó dentro de la carta náutica para esa zona del río.

Soperez está bastante empapado de la historia de la estancia de la familia Toledo Alvarez Nuñez, que luego se unió con la familia Gallino ya que sus cabañas se erigen donde antes estaba el casco de la estancia.

«Por relatos de los lugareños que se fueron transmitiendo de boca en boca, se calcula que este barco estaba cargado cuando lo agarró una tormenta que lo hizo naufragar, hacia fines del 1800 o principios del 1900, tiene más de 100 años bajo el agua», explicó.

Este santafecino de 56 años, que vivió más de la mitad de su vida frente a la ribera correntina, contó que ayer acordó con el intendente de Ita Ibaté, Walter Almirón, avanzar rápido con algún tipo de declaración u ordenanza que preserve los restos del barco con fines históricos, culturales y turísticos.

Muy comunes en la segunda mitad del XIX

Los barcos de vapor a rueda se hicieron populares en el río Paraná y Uruguay hacia la segunda mitad del siglo XIX, según el sitio Historia y Arqueología Marítima. Hacia finales de ese siglo y comienzos del XX, llegaron los barcos a hélice que gradualmente los fueron desplazando, hasta condenarlos a la desaparición.

El río Paraná estaba lleno de pequeños barcos de vapor a rueda que conectaban el puerto de Buenos Aires, donde llegaban pasajeros de ultramar, con los puertos correntinos. Hay que tener en cuenta que por entonces el transporte por vía terrestre era mucho más largo y engorroso y todavía faltaban algunas décadas para la aparición de los aviones y los automóviles. Había puertos o muelles a lo largo de todo el río Paraná hasta llegar a Puerto Iguazú.

En 1869 -casi al final de la Guerra de la Triple Alianza- apareció la primera flota fluvial, que perteneció a Guillermo Martí Riera, que tenía 14 barcos. Dos de ellos, el Espigador y el Esmeralda cumplían un servicio mensaul desde Buenos Aires al puerto de Corrientes, señala el sitio especializado en historia de la navegación marítima y fluvial.